13/05/2026
Esta reflexión la hicimos el dia 31 de enero. Que ingenuidad por nuestra parte pensar que esto se podía hacer así, precedido de una reunión pacífica donde se escuchara la voz del pueblo...
🤍 Una pequeña reflexión
Ahora que sabemos que el Ayuntamiento llevará el proyecto junto con la aprobación del crédito al Pleno, quizá lo más útil sea dar un pequeño paso previo.
Tal vez sería buena idea compartir ese proyecto antes, en una reunión tranquila, donde se pueda explicar con detalle, escuchar al club, a las familias y a resto de la Corporación Municipal, y comprobar entre todos que realmente cubre las necesidades.
Así, si hay algo que mejorar o ajustar, se puede hacer con tiempo.
Y después, ya con todo claro y consensuado, llevarlo al Pleno para su aprobación.
Porque lo ideal es que el Pleno sea un mero trámite final… y no cuatro horas de debate o tener que dejar el asunto encima de la mesa.
Al final, todos queremos lo mismo:
que el campo de fútbol se haga… y que se haga bien a la primera.
👉 “A veces los proyectos importantes se entienden mejor con un pequeño cuento…”
🏡 La casa de la familia
Había una vez una familia que tenía un pequeño terreno a las afueras del pueblo.
Cada vez que pasaban por allí, se paraban un momento a mirarlo.
Los abuelos imaginaban una mesa grande para reunir a todos.
Los padres soñaban con una casa cómoda y práctica.
Los niños querían un patio donde jugar hasta que anocheciera.
Todos tenían el mismo sueño: construir una casa para disfrutarla juntos.
Un domingo se sentaron a planear cómo hacerlo.
—Primero necesitaremos un proyecto —dijo la madre—. Planos, espacios, materiales, presupuesto…
—Y con eso iremos al banco para pedir el préstamo —añadió el abuelo.
Parecía el orden lógico.
Pero uno dijo:
—¿Y si me dais ya permiso para pedir el préstamo? No os preocupéis, para ir al banco necesitaré un proyecto.
Los demás se miraron.
—Pero si todavía no sabemos cómo será la casa…
—Yo me encargo —respondió—. Confiad.
—¿Y veremos el proyecto antes de pedir el dinero?
—Sí, sí… ya veremos.
Confiaron.
Le dieron permiso.
Pasaron las semanas.
Encargó los planos.
Pidió el préstamo.
Firmó los papeles.
Y cuando quisieron darse cuenta… la obra ya estaba en marcha.
Un día les enseñó la casa terminada.
Era nueva, sí.
Pero no tenía el patio que querían los niños.
La cocina era pequeña para reunirse todos.
Faltaban cosas importantes… y había otras que nadie había pedido.
Entonces lo entendieron.
No era cuestión de gustos.
Era cuestión de necesidades.
No bastaba con que existiera un proyecto.
Lo importante era haberlo visto antes, hablarlo y decidirlo juntos.
Porque cuando primero se pide el dinero y después se enseñan los planos, ya no se puede cambiar nada.
Y un sueño que era de todos… acabó siendo el sueño de uno solo.
Desde aquel día lo tuvieron claro:
Primero el proyecto.
Luego decidir juntos.
Y solo después pedir el préstamo.
Porque las cosas importantes, cuando se van a pagar entre todos durante muchos años, merecen hacerse bien desde el principio.
🤍 Una pequeña reflexión
Ahora que sabemos que el Ayuntamiento llevará el proyecto junto con la aprobación del crédito al Pleno, quizá lo más útil sea dar un pequeño paso previo.
Tal vez sería buena idea compartir ese proyecto antes, en una reunión tranquila, donde se pueda explicar con detalle, escuchar al club, a las familias y a resto de la Corporación Municipal, y comprobar entre todos que realmente cubre las necesidades.
Así, si hay algo que mejorar o ajustar, se puede hacer con tiempo.
Y después, ya con todo claro y consensuado, llevarlo al Pleno para su aprobación.
Porque lo ideal es que el Pleno sea un mero trámite final… y no cuatro horas de debate o tener que dejar el asunto encima de la mesa.
Al final, todos queremos lo mismo:
que el campo de fútbol se haga… y que se haga bien a la primera.
👉 “A veces los proyectos importantes se entienden mejor con un pequeño cuento…”