02/08/2026
Desde que asumí la responsabilidad como consejero de Movilidad Sostenible del Cabildo de Gran Canaria, en junio de 2023, he tenido claro que mi obligación es defender el interés general y proteger a un sector estratégico para nuestra isla, como es el del taxi.
El Cabildo de Gran Canaria, en la última etapa de gobierno del Partido Popular (2011-2015), aprobó las Áreas Sensibles para regular la operativa del taxi en áreas como los puertos de Agaete y Las Palmas de Gran Canaria y el Aeropuerto de Gran Canaria. No fue este gobierno.
Después, en 2022, el anterior consejero de Transportes aprobó el sistema de tránsfer que ya recogía la regulación de las Áreas Sensibles. Este sistema permite que los taxis de los 21 municipios puedan realizar 20 servicios mensuales previamente concertados con clientes, a excepción de los taxis de los municipios donde se encuentran, que pueden operar libremente por encontrarse allí las paradas oficiales.
En estos días asistimos a una campaña impulsada por una plataforma que no representa para nada al conjunto del sector y a la que se suman algunos partidos políticos que, con una tremenda irresponsabilidad, intentan engañar a los taxistas con un populismo barato.
Lo que algunos no explican es que si aceptamos las tesis que ellos defienden para operar sin límites en el aeropuerto, sería también la puerta para facilitar la entrada sin límites de los VTC en Gran Canaria, como ya está ocurriendo en otros territorios. Eso sí sería un auténtico golpe para el taxi.
Como consejero de Movilidad Sostenible del Cabildo de Gran Canaria voy a seguir defendiendo al sector del taxi, su carácter público y un servicio seguro y de calidad para el usuario. Porque además genera riqueza en nuestra isla, crea empleo, mantiene miles de puestos de trabajo y hace que la economía que produce se quede en Gran Canaria.
Otros pueden elegir el camino de los titulares fáciles o de las promesas imposibles por conseguir unos votos. Yo elijo la responsabilidad. Porque lo que algunos presentan como una solución sería, en realidad, pan para hoy y hambre para mañana.