06/08/2026
𝗟𝗮 𝗱𝗲𝗳𝗲𝗻𝘀𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗺𝘂𝗷𝗲𝗿𝗲𝘀 𝘃𝗶́𝗰𝘁𝗶𝗺𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝘃𝗶𝗼𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗴𝗲́𝗻𝗲𝗿𝗼 𝗻𝗼 𝗱𝗲𝗽𝗲𝗻𝗱𝗲 𝗱𝗲𝗹 𝘀𝗲𝘅𝗼 𝗱𝗲 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗻 𝗼𝘀𝘁𝗲𝗻𝘁𝗲 𝘂𝗻 𝗰𝗮𝗿𝗴𝗼 𝗻𝗶 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗲𝗷𝗲𝗿𝗶́𝗮 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲 𝗲𝗻𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲𝗻 𝘂𝗻𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗲𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀. 𝗗𝗲𝗽𝗲𝗻𝗱𝗲 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗼𝗺𝗶𝘀𝗼, 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗿𝗲𝗰𝘂𝗿𝘀𝗼𝘀 𝘆 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘃𝗼𝗹𝘂𝗻𝘁𝗮𝗱 𝗽𝗼𝗹𝗶́𝘁𝗶𝗰𝗮.
Resulta llamativo el cinismo del PSOE. Se escandalizan porque las Unidades de Valoración Integral dependan de una consejería gestionada por Vox, pero al mismo tiempo critican que un hombre coordine el Instituto Andaluz de la Mujer en Sevilla. Sin embargo, en 𝐄𝐒𝐓𝐄𝐏𝐀 la Delegación de Mujer e Igualdad está dirigida por un hombre, el mismo que presumía de ser el primero en asumir esas competencias.
¿En qué quedamos? ¿Es un problema que un hombre ocupe responsabilidades en materia de igualdad o solo lo es cuando les interesa políticamente?
La coherencia no puede cambiar según las siglas. Si un hombre está capacitado para defender a las mujeres cuando gobierna el PSOE, también lo está cuando gobierna el PP. Y si el problema no es el s**o de la persona, dejemos de utilizar ese argumento únicamente cuando conviene al relato.
Desde el Partido Popular seguiremos defendiendo a las mujeres, reforzando los recursos y garantizando la protección de las víctimas, con independencia de la estructura administrativa en la que se integren esos servicios.
Al Ayuntamiento de Estepa le pediríamos menos confrontación política y más preocupación por los problemas reales de las mujeres del municipio.
En Estepa se ha conocido una de las condenas más relevantes por un caso de violencia de género y echamos en falta un mayor respaldo institucional y una mayor atención a las demandas públicas de la víctima (formación, acceso a viviendas, programas de inserción laboral, ayuda para el estudio, etc).
Esa debería ser la prioridad: acompañar, proteger y dar voz a quienes sufren violencia, sin excepciones ni cálculos políticos.
𝐒𝐞𝐫 𝐬𝐨𝐜𝐢𝐚𝐥𝐢𝐬𝐭𝐚 𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐫𝐢́𝐚 𝐬𝐞𝐫 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐨𝐬𝐚 𝐲 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐫𝐢𝐚.
La igualdad exige coherencia. Y las mujeres merecen mucho más que titulares y polémicas interesadas.