04/09/2026
LAS COMPARACIONES SON ODIOSAS, PERO EL SILENCIO TAMBIÉN HABLA
Las comparaciones son odiosas, desde luego. Pero eso no significa que no debamos denunciar una situación que, como poco, roza el desprecio. Y más aún cuando hablamos de alguien que representa a la Delegación de Educación de la provincia de Huelva y, por tanto, debería ser un referente de aquello que representa.
Desde Huelva Existe – Amor por Huelva queremos poner sobre la mesa una situación que consideramos difícil de entender.
El pasado 1 de agosto de 2026, tras el nombramiento del nuevo delegado de Sanidad de la Junta de Andalucía en Huelva, solicitamos ese mismo día, mediante registro de entrada, una reunión para poder trasladarle nuestras propuestas y reivindicaciones.
La respuesta llegó prácticamente de inmediato.
El 2 de agosto, apenas un día después de haber presentado nuestra solicitud, recibimos una llamada en la que se nos comunicaba que, teniendo en cuenta el periodo vacacional, se había fijado una reunión para el 4 de septiembre.
Y hoy hemos acudido a esa reunión.
Nos hemos encontrado con una persona educadísima, exquisita en las formas, con saber estar y con una clara voluntad de diálogo. Un político que entiende que hacer política también significa escuchar.
Le hemos trasladado nuestras reivindicaciones. Le hemos llevado propuestas y soluciones. Algunas podrán ser viables y otras quizá no. Algunas podrán llevarse a cabo y otras necesitarán tiempo, estudio o simplemente no podrán ejecutarse.
Pero lo importante es que nos ha recibido, nos ha escuchado y ha dialogado con nosotros.
Y ahí es donde aparecen las comparaciones odiosas.
Porque mientras el nuevo delegado de Sanidad ha tardado prácticamente horas en dar respuesta a nuestra solicitud de reunión, llevamos muchísimos meses intentando mantener una reunión con el delegado de Educación de la Junta de Andalucía en Huelva para hablar de asuntos tan importantes como el Instituto Virgen del Socorro, la concesión del Bachillerato y la ampliación del propio centro educativo, una actuación que, además, lleva años aprobada.
No estamos pidiendo que nadie nos reciba al día siguiente de ser nombrado.
Pero, hombre, son ya muchos meses.
Y aquí queremos dejar algo muy claro: no estamos hablando de colores políticos.
Precisamente porque los dos delegados pertenecen al mismo color político.
Por tanto, nuestra crítica no tiene que ver con las siglas, con las ideologías ni con quién gobierna.
Tiene que ver con algo mucho más sencillo:
voluntad, diálogo, talante democrático y saber estar.
Una persona que ocupa una responsabilidad política puede estar de acuerdo o en desacuerdo con nuestras propuestas. Puede considerar que nuestras reivindicaciones son acertadas o equivocadas. Puede tener capacidad para resolverlas o puede no tenerla.
Pero lo mínimo que se puede esperar de un responsable público es que escuche y dialogue.
Y resulta especialmente llamativo cuando hablamos del responsable de Educación.
Un delegado de Educación debe ser un referente de educación.
Y mucho más cuando, además, es maestro de profesión.
Porque el magisterio no se ejerce únicamente dentro de un aula. También se puede ejercer desde la responsabilidad política: con el ejemplo, con el respeto, con la escucha y con la capacidad de dialogar con quienes representan a una parte de la sociedad.
No pedimos privilegios.
No pedimos un trato diferente.
Pedimos simplemente una reunión.
Una reunión para hablar de un centro educativo, de sus necesidades y de reivindicaciones que afectan directamente a la comunidad educativa.
Lo que no entendemos es que, ante una solicitud formal presentada por registro de entrada, la respuesta sea durante meses el silencio, hasta llegar incluso a utilizar, de facto, el silencio administrativo como respuesta.
Y, al mismo tiempo, comprobemos que con otro responsable de la misma Administración, perteneciente al mismo partido político, la actitud puede ser completamente diferente: escuchar, recibir, dialogar y contestar.
Por eso decimos que las comparaciones son odiosas.
Pero también decimos que el silencio habla.
Y en política, como en educación, las formas importan.
Desde Huelva Existe – Amor por Huelva seguiremos tendiendo la mano, seguiremos proponiendo soluciones y seguiremos solicitando diálogo.
Porque no estamos aquí para confrontar por confrontar.
Estamos aquí para defender los intereses de nuestra tierra, de nuestros municipios y de nuestros vecinos.
Y esperamos que el delegado de Educación entienda que escuchar a quienes discrepan, a quienes reivindican y a quienes proponen soluciones no es una debilidad política.
Al contrario.
Es precisamente una de las mayores muestras de talante democrático.
Y si alguien debe dar ejemplo de ello, debería ser precisamente quien tiene encomendada la responsabilidad de representar a la Educación en la provincia de Huelva.