31/08/2026
CEUTA: MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD Y COLABORACIÓN INSTITUCIONAL
Ceuta atraviesa una situación excepcional que está afectando profundamente a la vida de sus vecinos y vecinas –quienes cuentan con toda nuestra solidaridad–, y que exige una respuesta a la altura por parte de todas las administraciones. La entrada masiva de miles de personas a finales de julio, con un impacto humanitario, de seguridad y de convivencia sin precedentes, exige unidad, responsabilidad y cooperación leal. Hoy, Ceuta debe ser el centro de todas las decisiones. La prioridad son las personas que viven allí: las familias que necesitan recuperar la normalidad, los barrios que reclaman seguridad, los servicios públicos que han trabajado sin descanso y una ciudadanía que merece soluciones reales, eficaces y coordinadas. Desde el primer momento, el Gobierno de España ha desplegado una respuesta integral reforzando la seguridad, ampliando recursos sanitarios y humanitarios, creando nuevas infraestructuras de atención y coordinando la gestión migratoria con Marruecos y con la Unión Europea. Gracias a la eficacia de las medidas desplegadas, entre ocho y nueve de cada diez personas que entraron a nado ya han regresado voluntariamente a Marruecos. Un resultado que, hasta la fecha, ningún otro Gobierno europeo ha conseguido alcanzar en una situación de estas características. Pero la magnitud de esta crisis exige algo más que eficacia: exige colaboración institucional plena. Ceuta necesita que todas las administraciones —locales, autonómicas, estatales y europeas— estén a la altura del momento. La solidaridad se demuestra trabajando y colaborando, no convocando manifestaciones sin consensuar al mismo tiempo que se ponen obstáculos para cumplir la ley o se reclaman medidas que no son legales. La solidaridad real se expresa con hechos, con recursos, con coordinación y con responsabilidad. La ampliación extraordinaria del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico es un paso decisivo en esa dirección. La crispación no ayuda a Ceuta. La utilización partidista del dolor de la ciudadanía no aporta soluciones. La violencia nunca puede ser parte de la solución ni puede servir para alimentar la confrontación y deteriorar la convivencia. Por ello, condenamos sin ambigüedades toda forma de violencia, ya sea contra migrantes, contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, las Fuerzas Armadas o contra organizaciones humanitarias como Cruz Roja, cuya labor es esencial y debe ser protegida. Ceuta necesita serenidad, cooperación y compromiso. Necesita que la política esté a la altura de su ciudadanía. Estar con Ceuta significa cumplir la ley, proteger la convivencia y trabajar juntos para recuperar la normalidad garantizando al mismo tiempo los derechos humanos. Significa poner las instituciones al servicio de la gente y no de la confrontación.
Ahora más que nunca, estamos con Ceuta