06/09/2026
Domingo, 11:40 de la mañana.
Varios padres se acercan al parque Jeronimo Camino, con sus hijos con la intención de disfrutar de una mañana de domingo y se encuentran con que está cerrado.
La indignación es lógica: niños que quieren jugar, padres que quieren pasar un rato en familia y un parque público al que, sencillamente, no se puede acceder.
¿De qué sirve inaugurar un parque a bombo y platillo, con fotos y discursos, si después los vecinos no pueden hacer uso de él cuando lo necesitan?
No estamos hablando de un privilegio. Estamos hablando de un espacio público, pensado para los ciudadanos y, especialmente, para nuestros niños.
Los padres que esta mañana se han encontrado con las puertas cerradas tienen todo el derecho a preguntar:
¿Por qué está cerrado un domingo a las 11:40? ¿Quién ha decidido este horario? Y, sobre todo, ¿cuándo pueden disfrutar los niños del parque?
Porque inaugurar está muy bien.
Mantener los servicios públicos abiertos y funcionando para los vecinos es lo verdaderamente importante.