12/06/2026
En el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, recordamos que hablamos de trabajo infantil cuando una actividad priva a los menores de su niñez, afecta a su educación, limita su desarrollo físico o emocional o los expone a situaciones de riesgo.
La OIT señala que no toda actividad realizada por menores constituye trabajo infantil. Ayudar ocasionalmente en el hogar o realizar tareas ligeras fuera del horario escolar puede formar parte del aprendizaje. Pero cuando esa actividad vulnera sus derechos y condiciona su futuro, deja de ser una responsabilidad y se convierte en explotación.
Para las personas graduadas sociales, esta jornada también nos interpela como profesión. Defender la legalidad laboral, la dignidad del trabajo y la justicia social implica también proteger los derechos desde la infancia y contribuir a entornos seguros, responsables y libres de explotación.
Ningún niño, niña o adolescente debería ver condicionado su futuro por una actividad que le impida aprender, crecer y desarrollarse plenamente
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