13/05/2026
Gravísimo. Utilizar llamadas engañosas a personas mayores, haciéndose pasar por el sistema sanitario y jugando con la preocupación por una cita médica, es una forma de manipulación que no debería tener cabida en democracia.
La sanidad pública se defiende con propuestas, gestión y debates transparentes, no con campañas de desinformación ni con el miedo de los ciudadanos. Si esto se confirma, estamos ante una práctica intolerable que degrada la política y erosiona la confianza en las instituciones.
El voto debe ser libre e informado, no condicionado mediante engaños. En una democracia, no todo vale.