12/06/2026
LA RECUPERACIÓN DEL NACIONALISMO DE IZQUIERDAS.
En la recuperación del nacionalismo de izquierdas estriba, al éxito de Adelante Andalucía entre amplias capas de la población. Sin duda, una parte de la población andaluza, hastiada de promesas incumplidas, ha empezado de nuevo a mirar cómo la concentración y acumulación de capital en la Comunidad de Madrid, Euskadi y Catalunya se incrementa con los años. Y ese viejo sentimiento de agravio comparativo ha despertado en un voto útil no para los poderosos sino para el propio pueblo andaluz.
Adelante Andalucía, con credibilidad y valentía, ha sabido conectar con un Andalucismo Emergente que necesita avanzar desde lo cultural a lo político. Mucha gente ha encontrado en este partido un Faro que oriente la política andaluza desde la honestidad y la ética; gente que se enajenó tras las grandes mentiras de un PSOE que se autoproclamaba andalucista y otra gente que recobraba la ilusión perdida en un andalucismo emancipador y de izquierdas. Por consiguiente, la presencia objetiva y subjetiva de ese Andalucismo Latente ha sido la condición sine qua non para que una parte importante del pueblo andaluz, todavía de forma débil, otorgue la confianza a Adelante Andalucía en las recientes elecciones andaluzas.
Parece que por fin el andalucismo cultural de este país, reconocido científicamente como uno de los de mayor identidad cultural del mundo, se está encarnando en un un nuevo Andalucismo Político, el Andalucismo de la 3ª Ola o de la 4ª Ola (según se mire), el Andalucismo del siglo XXI. Parece que las arengas de Antonio Manuel, Javier Aroca o Manu Sánchez están empezando a llegar a un pueblo que quiere despertar, que necesita despertar, para destrozar las cadenas y mordazas que le impusieron desde el siglo XIII. Parece que las enseñanzas de Isidoro Moreno o Pepe Aumente encuentran nuevos destinatarios y que las obras de Blas Infante vuelven a estar de moda.
Diego Martín Diaz