18/06/2026
El 15 de junio de 2026 conocíamos que la Audiencia Provincial de Valencia condenó a ocho años y medio de prisión al futbolista Rafa Mir por una agresión sexual y lesiones a una joven el 1 de septiembre de 2024 en su domicilio de Bétera.
El relato de las víctimas destapa una realidad indignante: tras haber sido atacadas y expulsadas desnudas de la casa tras la agresión sexual—llegando los futbolistas a tirarles la ropa por encima de la valla como si fueran cosas—, las jóvenes se encontraron con la absoluta indiferencia de los policías.
En lugar de socorrerlas, ofrecerles protección y activar el protocolo correspondiente, los agentes mostraron una complicidad descarada con los futbolistas, llegando a reírse y bromeando con los propios acusados en las puertas del chalet mientras las víctimas se encontraban en una situación de total vulnerabilidad y desamparo.
Esta violencia institucional busca anularnos y garantizar la impunidad. Si el aparato policial ampara a los agresores, nos tendrá enfrente. Frente a su violencia machista, nuestra única respuesta es la defensa colectiva y la acción organizada.
Lee el artículo completo en libresycombativas.net