04/05/2026
𝗗𝗲𝘀𝗼𝗿𝗴𝗮𝗻𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻, 𝗶𝗻𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝘀𝘂𝗯𝗶𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼𝘀: 𝗹𝗮 𝗳𝗲𝗿𝗶𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗣𝗣 𝗹𝗲 𝗵𝗮 𝗱𝗮𝗱𝗼 𝗮 𝗖𝗮𝗺𝗽𝗮𝗻𝗮𝗿𝗶𝗼.
La feria de abril de 2026 quedará en la memoria de muchos vecinos y visitantes, pero no precisamente por los motivos que debería. Desorganización en los eventos, un concierto suspendido en medio del caos, una seguridad inexistente y, para rematar, precios disparados en la Caseta Municipal gestionada por familiares de quienes gobiernan.
𝗨𝗻 𝗲𝘃𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝘂𝗻𝗮 𝗵𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝘁𝗿𝗮𝘀𝗼 𝘆 𝘀𝗶𝗻 𝘀𝗼𝗻𝗶𝗱𝗼.
El martes, la actuación de la Asociación de Folclore Los Barrancos comenzó con más de una hora de retraso. No es la primera vez que esto sucede. El motivo: el responsable técnico del sonido no tenía los micrófonos preparados. Los vecinos ya saben muy bien por qué: el cargo se mantiene no por méritos profesionales, sino por ser familiar de quien corresponde. El resultado fue el mismo que en anteriores ferias bajo el gobierno del Partido Popular, y una vez más la magnífica rondalla de la Asociación no pudo ser escuchada como merece y los niños tuvieron que esperar sin explicación. A la punta, el escenario estuvo ocupado con el material de la orquesta que actuaría después y los operarios montando mientras tenía lugar la actuación. Sin duda, una total falta de respeto a la Asociación de Folclore Los Barrancos, una asociación que colabora feria tras feria, año tras año y que lucha por mantener vivo el folclore local. Desde nuestra Agrupación exigimos una disculpa pública por parte del Equipo de Gobierno y que esto no vuelva a suceder.
𝗘𝗹 𝗰𝗼𝗻𝗰𝗶𝗲𝗿𝘁𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗮𝗰𝗮𝗯𝗼́ 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗲𝗹 𝗿𝗼𝘀𝗮𝗿𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗮𝘂𝗿𝗼𝗿𝗮.
Si el acto del martes fue un desastre organizativo, el concierto de la noche del día 30 de abril fue directamente un episodio de caos y miedo. Personas que habían pagado su entrada y se habían desplazado desde fuera de Extremadura solo pudieron disfrutar de unos 40 minutos de actuación antes de que el concierto fuera suspendido. El motivo: una pelea, con Guardia Civil y ambulancia en el recinto. El público salió en estampida, familias buscando a sus hijos de esquina a esquina, personas asustadas recibiendo un trato desconsiderado por parte de la seguridad, y los artistas abandonando el escenario sin despedirse ni dar ninguna explicación.
El Equipo de Gobierno, que vive en un mundo paralelo, horas después publicaba sin pudor alguno en redes sociales que “el concierto fue todo un éxito y cumplió con creces las expectativas” e iba más allá “el ambiente fue espectacular desde el inicio hasta el final. Sin duda un evento que puso el recinto patas arriba”. Una cosa es no admitir los errores, pero esto ya es mentir y mofarse de los vecinos y asistentes.
𝗟𝗮 𝗖𝗮𝘀𝗲𝘁𝗮 𝗠𝘂𝗻𝗶𝗰𝗶𝗽𝗮𝗹: 𝗻𝗲𝗴𝗼𝗰𝗶𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝘀𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲.
Y si todo lo anterior ya era suficiente para indignar a cualquier vecino, este año se ha añadido otro motivo de queja: una subida notable de precios en la Caseta Municipal. El espacio que debería ser el punto de encuentro de todos los campanarienses, sostenido con dinero público, ha visto cómo sus precios se disparaban esta feria. ¿La razón? La gestión de la caseta está en manos de familiares de una concejala del PP en el Ayuntamiento.
Mientras los vecinos pagan más por una copa o una ración, quienes gestionan el negocio son los de siempre: los allegados al partido gobernante. El dinero público financia el espacio, la infraestructura y la organización, pero el beneficio queda en manos privadas y bien conectadas.
¿𝗤𝘂𝗶𝗲́𝗻 𝗲𝘀 𝗲𝗹 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗼𝗻𝘀𝗮𝗯𝗹𝗲? 𝗤𝘂𝗲 𝗻𝗼 𝗻𝗼𝘀 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻.
Algunos intentan desviar la responsabilidad hacia la empresa promotora del concierto (¿Verdad señor/a concejal Antonio Gallardo?). Es cierto que parte de la gestión recae en ella. Pero el Ayuntamiento eligió al promotor, autorizó el evento, fijó las condiciones y tiene la obligación de velar por la seguridad de sus ciudadanos. No puede lavarse las manos. Y desde luego, la gestión de la Caseta Municipal y los enchufes en los cargos técnicos son responsabilidad directa e innegable del equipo de gobierno.
𝗟𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝗲𝗱𝗶𝗺𝗼𝘀.
Desde el PSOE de Campanario no pedimos imposibles. Pedimos transparencia en la adjudicación de la Caseta Municipal. Pedimos que los cargos técnicos se cubran por competencia y no por parentesco. Pedimos seguridad real en los eventos públicos. Pedimos que cuando algo sale tan mal, el Ayuntamiento asuma su responsabilidad y tome medidas. Y pedimos que el dinero de todos los campanarienses no acabe beneficiando siempre a los mismos.
Señor alcalde: Campanario se merece transparencia, profesionalidad y respeto. No más de lo mismo.