25/11/2020
Cuarenta y una mujeres han sido asesinadas por hombres, según cifras oficiales, en lo que llevamos de 2020, aunque se podrían contabilizar más de ochenta solo en nuestro país.
Este trágico año, cuya pandemia del COVID-19 ha intensificado aún más la violencia de género sufrida por muchas mujeres durante el confinamiento. El machismo sigue perpetuándose a costa de asesinar, vejar, violar, intimidar u obligar a las mujeres. Son múltiples las campañas en favor de la erradicación de las violencias ejercidas contra mujeres que reivindicamos cada 25 de noviembre, pero esto de nada sirve si no pasamos a la acción. Es hora de romper con la violencia de género y de pasar a la acción condenando cada acto violento cometido contra nuestras hermanas y compañeras.
Por eso, es importante entender que violencia de género no son solo víctimas mortales, son todas aquellas mujeres que sufren acoso violento en redes sociales, maltrato físico o psicológico, situación de trata, prostitución y explotación sexual, mutilación ge***al femenina, matrimonios forzados, acoso y violencia sexual o casos de feminicidio.
Debemos romper con los discursos de odio hacia las mujeres y hacia la igualdad de derechos de más de la mitad de la población.
Debemos acabar con la misoginia que se ha apoderado del discurso político de la derecha y la ultraderecha y combatir los insultos y vejaciones que siguen negando que se ejerce violencia contra nosotras por el mero hecho de ser mujeres.
Debemos vivir el Feminismo, la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, para ello debemos reivindicar su puesta en marcha en todas las políticas públicas para conseguir romper con la violencia de machista y así poder caminar hacia su erradicación.
Por eso, desde Juventudes Socialistas de Castilla-La Mancha, no queremos mirar hacia otro lado. Pedimos concienciación desde edades tempranas. Pedimos sororidad entre nosotras, empatía, respeto y una alianza feminista en toda la población y una condena rotunda ante cualquier acto que atente contra la dignidad, la libertad y los derechos de las mujeres.
Pedimos relaciones sanas y libres, masculinidades profeministas y una perspectiva de género en cualquier acción laboral, educativa, sanitaria, social, civil…
Rompamos con la violencia de género. Vivamos la igualdad.
Cuarenta y una mujeres han sido asesinadas por hombres, según cifras oficiales, en lo que llevamos de 2020, aunque se podrían contabilizar más de ochenta solo en nuestro país.
Este trágico año, cuya pandemia del COVID-19 ha intensificado aún más la violencia de género sufrida por muchas mujeres durante el confinamiento. El machismo sigue perpetuándose a costa de asesinar, vejar, violar, intimidar u obligar a las mujeres. Son múltiples las campañas en favor de la erradicación de las violencias ejercidas contra mujeres que reivindicamos cada 25 de noviembre, pero esto de nada sirve si no pasamos a la acción. Es hora de romper con la violencia de género y de pasar a la acción condenando cada acto violento cometido contra nuestras hermanas y compañeras.
Por eso, es importante entender que violencia de género no son solo víctimas mortales, son todas aquellas mujeres que sufren acoso violento en redes sociales, maltrato físico o psicológico, situación de trata, prostitución y explotación sexual, mutilación ge***al femenina, matrimonios forzados, acoso y violencia sexual o casos de feminicidio.
Debemos romper con los discursos de odio hacia las mujeres y hacia la igualdad de derechos de más de la mitad de la población.
Debemos acabar con la misoginia que se ha apoderado del discurso político de la derecha y la ultraderecha y combatir los insultos y vejaciones que siguen negando que se ejerce violencia contra nosotras por el mero hecho de ser mujeres.
Debemos vivir el Feminismo, la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, para ello debemos reivindicar su puesta en marcha en todas las políticas públicas para conseguir romper con la violencia de machista y así poder caminar hacia su erradicación.
Por eso, desde Juventudes Socialistas de Castilla-La Mancha, no queremos mirar hacia otro lado. Pedimos concienciación desde edades tempranas. Pedimos sororidad entre nosotras, empatía, respeto y una alianza feminista en toda la población y una condena rotunda ante cualquier acto que atente contra la dignidad, la libertad y los derechos de las mujeres.
Pedimos relaciones sanas y libres, masculinidades profeministas y una perspectiva de género en cualquier acción laboral, educativa, sanitaria, social, civil…
Rompamos con la violencia de género. Vivamos la igualdad. 💜