01/09/2026
‼️"APOYO Y SOLIDARIDAD"; O COMO SACAR RÉDITO ELECTORALISTA MEDIANTE EL ODIO.
De no ser por la desinformación que circula, no haría falta decir que Ceuta y Melilla, ciudades españolas situadas geográficamente en la periferia norte del continente africano, son territorios expuestos al tránsito y/o destino a la península y Europa central. Las Islas Canarias más orientales a la costa africana también son receptoras de estos flujos migratorios por la conocida "ruta mauritana". Personas procedentes del norte, Sahel y zona subsahariana africana, seres humanos que se juegan la vida buscando la dignidad que en sus propios lugares de origen no encuentran.
A pesar de que hay quién pretende hacer creer que este fenómeno afecta únicamente a España, no es así. Por su situación geográfica Grecia, Chipre, Malta e Italia, también son "países destino" por otras rutas y flujos migratorias. Como España son miembros de la Unión Europea, e igualmente los que absorben de inicio el impacto logístico y humanitario. Por ello crea desconcierto que siendo Italia un país receptor y de transito de estos flujos de personas haya cerrado el espacio Schengen para las personas viajeras procedente de España.
Semanas atrás, sectores mediáticos reaccionarios han actuado como si el problema hubiera surgido de repente el pasado 30 de julio. Pero la realidad es que el flujo migratorio que vienen soportando las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla no empezó este verano, ni surgió en la etapa del actual gobierno de coalición con Sánchez como presidente. No. Este fenómeno viene desarrollándose desde los años 90. Consecuencia de que España, mediante la democracia, empezaba a consolidarse como un país próspero y de referencia exterior. Desde entonces, y sin necesidad de nombrar, han sido 4 los gobiernos, los que han gestionado las políticas migratorias, en base a una legalidad estatal, europea e internacional, ante un fenómeno que con certeza iría en aumento.
Ello no quita y cabe señalar, que la respuesta del gobierno actual de España a la crisis en Ceuta ha sido tardía. Dando pie a ultras, racistas y xenófobos, se organicen, tanto mediáticamente, como in situ en Ceuta, esparciendo su odio y violencia contra estas personas inmigrantes. Hechos que contrastan con la respuesta general de la población y organizaciones sociales ceutíes, que asistieron y cuidaron a los más desfavorecidos. Así como los CFSE que asistieron a nado a muchas personas que posiblemente no hubieran podido llegar a tierra.
Ante una situación como esta, dramática para muchas personas, con una problemática extraordinaria, con múltiples factores de necesidad humanitarios de primer orden, aparece la derecha ofreciendo "apoyo". ¿Pero de qué apoyo están hablando? De ninguno. Es teatrillo. Mero oportunismo sin contenido. Si no, pregúntenles por el marco propositivo.
El cierre de filas de todo el espectro ideológico de la derecha, y allegados, convocando concentraciones de “apoyo” y “solidaridad” hacia Ceuta, no es más que otra manera de instrumentalizar los ayuntamiento e instituciones públicas –de todas y de todos los españoles– para sacar rédito partidista y electoralista, a una situación dramática, como la producida los días 30 y 31 de julio, en el que masivamente cruzaron la linea fronteriza desde Marruecos decenas de miles de personas, y de las cuales, al menos, 145 de ellas perdieron la vida.
Su "apoyo" traducido desde su ideario significa “¡que los echen a todos!”. Esto lo reivindicarán algunos de los que aparentan ser buenos cristianos, y al parecer “les guía y siguen la palabra del Señor”, olvidando lo más fundamental cuando llega el momento: “dar de beber al sediento”.
Los hechos son rotundos y no son solidarios. No existe buena intencionalidad en quién promueve convocatorias en "apoyo a Ceuta" mientras desde los gobiernos que gestionan niegan la derivación de personas migrantes desde aquellas localizaciones donde están colapsados. Desafían la legalidad vigente, los derechos fundamentales, pisoteando los propios valores democráticos de España y el marco de convivencia que representa el nexo de unión.
Esta convocatoria que la derecha tiene prevista para este miércoles, (también en Bargas) promovida desde la FEMP, resulta sin el consenso del resto de grupos políticos representados. Lo llevan a cabo VOX y PP en solitario, sin contenido. Pretenden sacar rédito político para en las próximas elecciones coger sillones en el hemiciclo, plenos ayto., direcciones generales o carteras ministeriales.
La democracia no les llena la cartera como les gustaría, por eso la detestan y vomitan su odio. Son los mismos que dicen del inmigrante: “vienen a quitaros el trabajo”. Desde nuestro modesto espacio tenemos claro que no vamos caer en la trampa de enfrentar a los últimos contra los penúltimos.
El fenómeno migratorio actual es muy complejo, y no se puede entender desde una única perspectiva. De ello y de estas personas necesitadas, lamentablemente, sacan rédito económico sirviendo de negocio a mafias plenamente establecidas, o a otro tipo de actores y organizaciones que lo utilizan para desestabilizar o presionar a un país o región, pudiendo hacer caer gobiernos democráticos.
Son muchas dificultades las que asumen las administraciones locales, oenegés, voluntariado, etc., y el día a día de una población, como en este caso la ceutí, viéndose abrumada repentinamente por la entrada masiva de personas que terminan deambulando por las calles. Hace falta estado; asistencia y servicios públicos.
El agua para el sediento; al fascismo y subproductos, ni gota.