02/09/2026
Ceuta merece el apoyo de Arévalo desde la unidad institucional, siguiendo el ejemplo de Peñaranda.
Peñaranda de Bracamonte ha demostrado que, cuando existe voluntad de diálogo, las diferencias políticas pueden quedar en un segundo plano ante una cuestión que afecta al conjunto de las instituciones y del país. Allí, todos los grupos municipales fueron convocados a una Junta de Portavoces por la alcaldesa y, desde el consenso, aprobaron por unanimidad una declaración institucional de apoyo a Ceuta.
En Arévalo, el Partido Popular ha optado por un camino diferente. El alcalde debería haber convocado a todos los portavoces municipales para elaborar una declaración común y permitir que el Ayuntamiento hablara con una sola voz: la de todos los arevalenses.
Nuestro grupo defiende el diálogo, el consenso y la colaboración leal. Hay asuntos, como la defensa de Ceuta y de los principios que nos unen, que deben estar por encima de cualquier otro tipo de interés.
Sin embargo, Vidal Galicia ha decidido actuar con el mismo enfoque partidista y sectario que hemos visto en la FEMP bajo la presidencia de María José García-Pelayo, en lugar de apostar por una verdadera respuesta institucional y de consenso.
No se trata de quién presenta una iniciativa ni de quién obtiene rédito político. Se trata de que Arévalo muestre su apoyo y colaboración a Ceuta desde la unidad institucional.
Si Peñaranda ha sido capaz de alcanzar un acuerdo entre diferentes, Arévalo también podía hacerlo.
Arévalo no debe ser escenario de disputas políticas. El alcalde tiene la responsabilidad de unir, favorecer el diálogo y buscar puntos de encuentro.
Cuando el Ayuntamiento habla, debe procurar que hable Arévalo, no una sola formación política.
La ciudad merecía una declaración institucional de apoyo a Ceuta construida entre todos.
La bandera de Arévalo debe estar por encima de la bandera de cualquier partido.