19/03/2026
Hoy, 19 de marzo, se conmemora la firma de la Constitución de Cádiz, conocida como La Pepa.
En 1812 nació una nueva forma de entender España: leyes en lugar de privilegios, ciudadanos en lugar de súbditos. Y su eco llegó incluso a un Almaraz en ruinas.
La imagen adjunta hace referencia a un documento que nos ha llegado a través de la Dra. Marieta Cantos Casenave, directora del Instituto de Investigación en Estudios del Mundo Hispánico (In-EMHIS) de la Universidad de Cádiz, y de D. José Luis Márquez como investigador. Este documento atestigua la penosa situación de Almaraz durante la Guerra de la Independencia Española, al mismo tiempo que en las esferas políticas superiores se impulsaban nuevas ideas liberales.
El alcalde de Almaraz certifica que se hallaba en Belvís de Monroy, “expatriado”, porque en el pueblo apenas quedaban vecinos y estaba devastado por la guerra. No había párroco. No había iglesia en funcionamiento. No había misa. “Lo habían destruido todo los enemigos”.
Aun así, el 6 de agosto de 1812, reunidos “los pocos vecinos que se habían congregado”, se procedió a su lectura pública. El texto constitucional fue tomado en las manos, besado y colocado sobre la cabeza, como se hacía con las órdenes reales. Después se mandó cumplir y guardar “inviolablemente”, en la medida que lo permitieran las circunstancias.
El archivo municipal no conserva documentos de esta época debido a su destrucción durante la guerra, y este testimonio, de gran valor para los almaraceños, es una prueba directa de cómo la modernidad política española penetró en una comunidad rural en medio del conflicto bélico.