08/08/2026
La Secretaría de Igualdad del PSOE de Alhaurín el Grande quiere expresar su más enérgica protesta y su profunda preocupación ante la decisión del Sr. Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, de ceder a Vox la gestión de los servicios de valoración de mujeres víctimas de violencia de género.
Resulta inadmisible dejar en manos de Vox luchas políticas en contra del consenso democrático, jurídico y científico sobre esta lacra y ha defendido reiteradamente el desmantelamiento de las políticas públicas de igualdad y protección.
Las Unidades de Valoración Integral de Violencia de Género desempeñan un papel esencial en la protección de las víctimas, al elaborar informes periciales fundamentales para la adopción de medidas judiciales de protección y para la valoración del riesgo, las secuelas y la situación de mujeres, niños y niñas afectados por la violencia machista.
Que el presidente Moreno Bonilla haya decidido entregar estas competencias a Vox constituye una grave irresponsabilidad política.
Esta decisión no solo representa un grave retroceso en las políticas de igualdad, sino que pone en riesgo la confianza de las víctimas en las instituciones, debilita el sistema de protección construido durante décadas y envía un mensaje profundamente desalentador a quienes necesitan acudir a los servicios públicos en busca de ayuda.
Desde la Secretaría de Igualdad del PSOE de Alhaurín el Grande exigimos al presidente de la Junta de Andalucía la inmediata rectificación de esta decisión y reclamamos que la atención y valoración de las víctimas continúe en manos de profesionales especializados, independientes y comprometidos con la defensa de los derechos humanos, la igualdad entre mujeres y hombres y el cumplimiento íntegro de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género
Reiteramos nuestro compromiso con todas las mujeres niños y niñas víctimas de violencia machista .
La igualdad y la protección de la víctima no puede convertirse en moneda de cobro para mantener un gobierno. Quien niega la violencia de género jamás debería tener en su manos la responsabilidad de proteger a sus víctimas