29/08/2023
En mi lista de imprescindibles está la que considero no solo una de las mejores novelas de Carmen Martín Gaite, sino una de las obras más importantes de la literatura española.
Llevo meses retrasando esta recomendación -sin razón aparente- y ahora entiendo que el tiempo es sabio sobre todo porque nos enseña a esperar el momento idóneo como lo es este agosto que se deshace en nuestro presente.
Mientras el verano empieza a despedirse, Sofía y Mariana, las protagonistas de esta novela, aparecen en el recuerdo de los que las conocimos hace años para recordarnos que la amistad que fue no siempre es olvido, ni siquiera por culpa de la disputa de un amor de juventud. Eso mismo les sucede a estas dos amigas de infancia y juventud que por culpa de una pelea se distancian hasta que vuelven a encontrarse en la madurez de sus vidas. El triunfo y la decepción se enredan en ambas realidades que ambas empiezan a relatar en las cartas que, tras su reencuentro, comienzan a enviarse para confesar quiénes han sido y quiénes son ahora.
Los hombres de su vida, las decisiones tomadas. Los hijos y el éxito laboral, la resignación y la comodidad de la vida burguesa... La hipocresía, la desilusión y las ilusiones que fueron.
Cuando volví a esta novela hace poco, comprendí como pocas veces que algunas historias deben regresar sin demora y sin razones.
Ya me enamoró cuando la leí hace años, pero en esta nueva lectura he corroborado -una vez más- la grandeza de Martín Gaite (leed también sus ensayos, por favor).
Quizá me encontrara en algunas de las cartas que por aquel entonces yo ya empezaba a escribir. Cuando alguien me pide una novela de amistad, esta es una de las primeras que recomiendo. Y también es una de mis elecciones cuando alguien quiere referentes feministas.
Martín Gaite ha sido una de las mejores escritoras que ha dado la literatura española. Una narradora soberbia, capaz de plasmar la crudeza de la realidad en la que vivió así como los fogonazos de esperanza que iluminaron su vida y la de los mundos en los que habitó.
Creo que "Nubosidad variable" esperó su turno paciente porque combina muy buen con septiembre.
Imprescindibles