12/09/2026
¡Los Estrategas! De forma coordinada y pactada salieron ayer estos cuatro cargos públicos a contar más mentiras.
Y
¿hubo alguien que cuestionara dichas declaraciones?
En La Gomera necesitamos medios de comunicación y periodistas que ejerzan su profesión con independencia, criterio y valentía. Profesionales capaces de sentarse delante de un responsable público y preguntar aquello que quizá no quiera responder.
Porque informar no es reproducir una nota de prensa. Informar no es leer el argumentario del Gobierno de turno. Informar no es acompañar dócilmente la agenda política.
Y mucho menos convertirse en una correa de transmisión de la propaganda institucional.
El periodismo tiene otra responsabilidad: fiscalizar al poder.
- Preguntar dónde está una obra prometida.
- Preguntar por qué se retrasa.
- Preguntar cuánto dinero público se ha gastado.
- Preguntar quién tomó una decisión.
- Preguntar por qué se anuncia una cosa y después sucede otra.
- Preguntar, incluso, aquello que incomoda a quien gobierna.
- Preguntar, por ejemplo, si ha existido un procedimiento público de selección que permita conocer los criterios utilizados para la presunta contratación de la pareja de un concejal gomero, perteneciente a uno de «los municipios más bonitos de España», en el Cabildo Insular de La Gomera.
¿Quién decidió la contratación?
¿Qué procedimiento se siguió?
¿Se publicaron las condiciones?
¿Se presentaron más candidatos?
¿Qué criterios se utilizaron?
¿Quién fiscalizó el proceso?
Eso no convierte al periodista en enemigo de nadie.
Al contrario: lo convierte en periodista.
Una democracia sana necesita medios que no tengan miedo de perder el favor de quienes mandan. Porque cuando el poder solamente escucha preguntas pactadas y recibe titulares complacientes, la ciudadanía deja de estar informada y comienza a estar simplemente informada de lo que el poder quiere contarle.
En una isla pequeña, donde todos nos conocemos y donde las relaciones personales e institucionales pueden pesar demasiado, la independencia periodística adquiere todavía mayor importancia.
No necesitamos más voceros.
Necesitamos periodistas.