10/09/2026
A veces, detrás de una sonrisa hay una lucha que no podemos ver.
La prevención del suicidio comienza cuando aprendemos a mirar al otro con más empatía, a reconocer cuando alguien está atravesando un momento difícil y a comprender que pedir ayuda no es una señal de debilidad, sino un acto de valentía.
No siempre podemos saber lo que una persona está viviendo, pero sí podemos elegir estar presentes, acompañar, orientar y ayudar a acercarla al apoyo que necesita.
Desde el Instituto de Criminología, Criminalística e Intervención Psicosocial Familiar de la Universidad de Cuenca, queremos recordar que cada vida tiene valor, cada persona importa y ningún dolor debería ser enfrentado en soledad.
Cuidar, acompañar y actuar a tiempo también es una forma de salvar vidas.
Hagamos de la empatía una forma de prevención.
Porque detrás de cada vida hay una historia que merece continuar.