24/07/2026
🌎 La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) propone una nueva política comercial que podría modificar la forma en que se aplican los aranceles a las importaciones, vinculándolos al cumplimiento de normas contra el trabajo forzoso.
La iniciativa surge tras investigaciones realizadas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, en las que el USTR concluyó que numerosos socios comerciales no cuentan con prohibiciones suficientes o no hacen cumplir de manera efectiva las restricciones a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.
Como resultado, Estados Unidos plantea dos niveles de aranceles adicionales. El primero, de 10 %, aplicaría a economías que ya cuentan con prohibiciones o compromisos parciales, pero cuya implementación es considerada insuficiente. En este grupo se encuentran Canadá, la Unión Europea, México, Indonesia, Pakistán y Ecuador, entre otros.
El segundo nivel, de 12.5 %, abarcaría a países que, según la evaluación del USTR, carecen tanto de prohibiciones efectivas como de compromisos suficientes. En este grupo figura la República Dominicana, junto con economías como Brasil, China, India, Japón, Corea del Sur, Turquía y Vietnam.
No obstante, la propuesta contempla importantes excepciones. Entre ellas destacan los productos cubiertos por el CAFTA-DR que cumplen con las reglas de origen, así como diversas materias primas, productos energéticos, alimentos, equipaje acompañado y mercancías ya sujetas a otros regímenes arancelarios. Esto significa que una parte importante del comercio bilateral entre República Dominicana y Estados Unidos podría no verse afectada.
La medida aún forma parte de un proceso regulatorio y deberá completarse el período de comentarios públicos antes de que el Gobierno estadounidense tome una decisión definitiva. De aprobarse, marcaría un cambio importante en la política comercial de Estados Unidos al utilizar el cumplimiento de estándares laborales como criterio para imponer aranceles adicionales.