16/05/2026
El Florecer del Alma y la Excelencia: Un Triunfo del Espíritu. Distrito Educativo 06-06, Moca
El conocimiento sin virtud es una lámpara sin luz, pero cuando la sabiduría académica se funde con la grandeza del espíritu, el resultado es un destello que ilumina el porvenir. Este viernes, la geografía nacional se convirtió en el escenario de una verdadera fiesta del alma: la Etapa Nacional de la Olimpíada de Formación Integral Humana y Religiosa (F.I.H.R.). Organizada con alto sentido de propósito por el Ministerio de Educación, esta cita reunió a 144 almas jóvenes, dignas embajadoras de las 18 regionales educativas del país, en un encuentro donde la inteligencia y los valores danzaron en perfecta armonía.
En este sagrado certamen de saberes y templanza, el Distrito Educativo 06-06 de Moca se alzó con una participación no solo destacada, sino profundamente conmovedora. Tres jóvenes extraordinarias, guiadas por la fe y el intelecto, elevaron el nombre de su tierra natal hasta la cumbre del podio:
Alianna Araujo (Centro Educativo María Auxiliadora): Con la gracia de quien cultiva la excelencia con paciencia y devoción, conquistó el firmamento con la Medalla de Oro.
Gabriela Alt. Polanco (P. S. Arquides Calderón): Reflejando la constancia y la madurez de un espíritu noble, grabó su nombre en la historia con la Medalla de Plata.
Yogeilys del Carmen Cruz (Centro Educativo Amado María Tejada Sánchez): Con el ímpetu y la pureza de la juventud que busca la trascendencia, selló esta gloriosa jornada con la Medalla de Bronce.
Sembradores de Luz y Esperanza
Estos laureles no son fruto del azar; son el testimonio vivo del compromiso, la entrega y la formación en valores que se respira en las aulas de nuestra región. Son la prueba irrefutable de que la educación es, ante todo, un acto de amor y trascendencia.
Con el corazón henchido de sano orgullo, el director del Distrito Educativo 06-06 de Moca, Dr. Carlos Ant. Pérez, junto a los guardianes y técnicos del área, Cristina Del C. Estrella y Flérido Martínez, elevan un canto de gratitud hacia los docentes de F.I.H.R. Ellos son los artesanos silenciosos, los sembradores de luz que, con paciencia evangélica y dedicación inquebrantable, moldearon el sendero de estas estudiantes. Asimismo, el agradecimiento se extiende a cada alma generosa, familia y colaborador que sumó su hombro y su fe para hacer posible este milagro educativo.
¡Nuestras más vibrantes felicitaciones a estas jóvenes campeonas! Gracias por recordarnos que el verdadero éxito radica en poner el intelecto al servicio del bien, y por demostrar que la educación basada en valores es el faro que guiará los destinos de nuestra patria.