25/04/2022
El kitsch en la arquitectura doméstica o la embestida de los ¨nuevos ricos¨
Por: Arq. Allen Lorenzo Reyes
El subdesarrollo es la incapacidad de acumular experiencias.
Edmundo Desnoes (Memorias del subdesarrollo)
Parte I
Kitsch: Estética pretenciosa, pasada de moda y considerada de mal gusto.
Están allí, flanqueando nuestras calles. Unos parecen ignorarlos o resignarse a su presencia, otros se dejan seducir por los engañosos destellos, los más (¿o acaso los menos?) saben que algo ha ido engullendo la fisonomía de nuestro entorno habitable, cual monstruosos voraces de la armonía y el confort visual.
Hablo de esos inmuebles carnavalescos, saturados de revestimientos pétreos, molduras, balaustres, capiteles y columnas de fuste ornamentado que se yerguen en ya casi todos los rincones de la trama urbana. Rígidas cajas de concreto, envueltas en burdo celofán, en las que los llamados “nuevos ricos” y algún que otro individuo desorientado técnicamente, muestran a los transeúntes el alcance de sus gestiones ¿artísticas? Y monetarias, a la vez que su pobreza de espíritu.
¿Acaso puede alguien hacer caso omiso de estas edificaciones?, por lo general viviendas, en las que llegan a coincidir códigos expresivos tan dispares como enchapes de gres cerámico, una burda reproducción de las cariátides atenienses y la sinuosidad de una reja conformada por los pétalos de una flor. Quien no ha “deleitado” sus ojos con ciertas vallas de torneados balaustres, cuyas pilastras son coronados con toda una fauna presta a ser reproducida en moldes artesanales, donde delfines y leones suelen robarse el show. Todo un ajiaco de ornamentos aderezado con terminaciones tan deplorables que harían sollozar a los hombres del neolítico: los “celebres” rombos texturizados con el popularmente llamado “dulce de coco” o los revestimientos pétreos cada vez más distantes de sus orígenes orgánico-arquitectónicos.
RBG
CONTINUARA......