01/06/2026
🔥AVERÍAS Y APAGONES EN CIENFUEGOS
EL ZUCUZUCÚ DE LAS AVERÍAS: CUANDO EL APAGÓN POR SU CAUSA SE VUELVE UN CASTIGO EXTRA.🔥
En Cienfuegos ya no basta con sobrevivir al cronograma de apagones. La nueva pesadilla es que justo cuando toca el “alumbrón” -esas dos o cuatro horas de corriente que deberían ser un respiro- aparece la avería: un cable caído, un “caballito” rebelde o un transformador que explota. Y ahí sí, como dicen los vecinos, empieza a padecer hasta Dios, mientras los ciudadanos extenuados se resignan, al parecer quienes tienen que apurar el paso bailan al ritmo de un viejo zucuzucú pinero: el pasito de la Bibijagua, señores.
Porque al parecer y es lo que se evidencia por las quejas, en la dirección de la UNE en Cienfuegos parece no haberse entendido que los ritmos tienen que cambiar. No basta con ser héroes en los huracanes y levantar postes bajo tormentas. La heroicidad también se mide en la cotidianidad, en la rapidez para atender una rotura que deja a un barrio entero atrapado en la oscuridad. Y ahí, la gestión pasa de castaño oscuro: Se exponen a la mala imagen de “tomarse a la ligera lo que debería ser prioridad”.
🔥LAS QUEJAS QUE SE ACUMULAN
En Cumanayagua, una cuadra lleva desde el jueves sin electricidad por un Transformador.
Entre Carolina y las oficinas pecuarias del 1 y el 2, los campesinos siguen apagados porque nadie recoge la línea caída, no tienen corriente y las vacas bajo su cuidado no pueden tomar agua.
En el circuito petrolero, junto a la Hotelera del MICONS, un transformador explotó y los edificios llevan más de 46 horas a oscuras.
Estos tan solo son ejemplos....
Hoy la provincia amaneció con cientos de quejas pendientes. Y la pregunta es inevitable: ¿qué prioridad le da la empresa eléctrica y la dirección provincial a estas afectaciones, cuando en vez de disminuir, aumentan?
🔥EL RITMO QUE HAY QUE CAMBIAR
Sabemos que hay limitaciones de recursos, combustible y piezas. Nadie desconoce la precariedad en que trabajan los eléctricos, producto de las sanciones del gobierno de los EE.UU. Pero también es cierto que no se han hecho los ajustes necesarios para enfrentar la dinámica actual, donde las roturas por clima, disparos de carga y desgaste se multiplican.
No se trata solo de tener voluntad, sino de organizar mejor los recursos. No puede ser que las averías prolonguen el apagón más allá de lo previsto, golpeando con horas interminables de espera y sin respuesta clara. Las Vivijaguas, no caminan al pasito, se organizan y mueven montañas.
🔥EL TELÉFONO QUE ARDE.
El 18888, línea de reportes que según la población es un numero que provoca rechazo cuando debería ser un puente de confianza. Pero si las quejas no se entregan de una guardia a otra, si no se manejan con niveles de prioridad, la frustración se multiplica.
No es lo mismo un barrio entero apagado que tres casas, pero para esas tres casas sí lo es.
La empatía exige ponerse en el lugar del afectado: ¿qué pasaría si fuéramos nosotros los que llevamos días sin corriente por un simple “caballito”? Seguramente fundiríamos el teléfono de la empresa eléctrica.
🔥EL PUEBLO QUE ESPERA
En los mensajes que recibimos cada día, hay una muestra amplia de ciudadanos que denuncian, reclaman y se desesperan. No se trata de exponer nombres ni casos aislados, sino de recordar que el pueblo es el que sufre. Y a ese pueblo nos debemos.
🤔La reflexión es clara:
👉Hay que dejar de bailar el zucuzucú al pasito.
👉Hay que ponerse las pilas para que el baile sea más movido y rápido.
👉Quizás un buen Reparto, nos ayude con el ritmo –moviendo recursos, de prioridades, de soluciones, organizándonos mejor que - garantice la eficiencia que hoy falta.
Porque si los apagones son inevitables, las averías no deberían convertirse en un castigo extra. La luz que falta es símbolo de un derecho vulnerado, y la respuesta lenta es un recordatorio que nos acerca a ser lo que no somos...inconscientes.
¿Qué opina usted los leo en los comentarios?