19/08/2026
🏛️📜 NICOYA, 1804: UN INDÍGENA HUYE PARA SALVARSE DE LOS AZOTES
La carta de Blas Antonio Osorio contra el subdelegado de Nicoya
En el año 1804, un indígena tributario del pueblo de Nicoya, llamado Blas Antonio Osorio, acudió al superior gobierno para denunciar los abusos que, según su testimonio, estaba cometiendo contra los indígenas el subdelegado don Joaquín de Alvarado y Xirón.
Osorio relata que, después de preguntar por qué se estaban imponiendo fuertes castigos y azotes a los miembros del pueblo indígena, fue amenazado con recibir azotes y ser encarcelado. Ante el temor por su vida y su integridad, tuvo que abandonar Nicoya y permanecer fugitivo durante aproximadamente seis meses, separado de su esposa y de su anciana madre.
Su testimonio constituye un valioso documento para conocer las relaciones de autoridad, los mecanismos de castigo y las condiciones de vida de la población indígena de Nicoya a comienzos del siglo XIX. ⚖️🕯️
📜 Archivo Nacional de Costa Rica
Complementario Colonial, expediente n.° 2508
CARTA DEL INDIO TRIBUTARIO BLAS ANTONIO OSORIO
«“Blas Antonio Osorio, indio tributario del pueblo de Nicoya, ante vuestra señoría, esta es la mejor forma de dicho que más haya lugar, aparezco y digo me atienda en lo que aquí declaro por el perjuicio que me ha causado.
Es así, habiéndome castigado el subdelegado don Joaquín de Alvarado y Xirón por determinación de preguntar los motivos de los azotes por parte de todos: el alcalde, regidores, principales y demás, y lo hicieron por escrito y a mí mandaron a dejar. Fui y se lo entregué y no me dijo cosa alguna.
El siguiente día mandó a traerme por la fuerza y rigor de justicia. Yo fui llevado ante su presencia. Me fue preguntado a grito que quién había determinado de preguntar el castigo. Le respondí que el pueblo. Me prometió azotes y mandó a ponerme en la cárcel.
Hasta la fecha ando fugitivo de mi pueblo y apartado de mi mujer y mi madre vieja, sin saber cómo pasan de mantenerse, y mi labranza o siembras, todo perdido, pues hace la miseria de seis meses que no puedo sacar la cara.
Pues el subdelegado ha prometido hacer su deber conmigo, según tengo experimentado, que el alcalde pedáneo ha ido a mi huerta en busca mía y ha dicho que me trajeran vivo o mu**to.
Por este motivo me ha hecho recurrir a este superior gobierno. Me amparo en el interno subdelegado. Suplico y ruego a vuestra señoría prevea y mande me deje vivir con mi mujer en pacífica quietud y trabajar con gusto para mantener mi vida y pagar los haberes de Su Majestad, como obligado vasallo que soy.
Así lo espero de su parte, bondad así a mí de su señoría, y juro no de malicia a lo necesario.
Blas Osorio”»
📍 Fotografías: comunidad indígena de Matambú, Hojancha, Guanacaste.
Este documento nos permite escuchar, más de dos siglos después, la voz de un indígena de Nicoya que recurrió a la autoridad superior para pedir algo tan elemental como poder regresar a su pueblo, reunirse con su familia y trabajar en paz.
Fuente documental: Archivo Nacional de Costa Rica, Complementario Colonial 2508. Ver menos
Tomado de: Recuperando la historia de Guanacaste