13/05/2022
Como era de esperar tras nuestras gestiones y tras subir el tono de nuestro reclamo público, a la reunión se presentaron el Presidente del Concejo Municipal, regidor Óscar Mora Altamirano (representante del partido oficialista Curridabat SXXI, integrante de su Comité Ejecutivo y financista del mismo según datos del TSE a 2022; además de hermano del conocido exAlcalde y exMinistro MEP Édgar Mora Altamirano) acompañado del regidor del Partido Restauración Nacional, Allan Sevilla Mora.
Ambos llegaron juntos para intentar bajar el tono del asunto al negar cualquier mala fe en su actuar; claro ha de ser por semejante "buena fe" ( ) que han callado sobre todo lo actuado de su parte contra la escuela (cero menciones del asunto en redes y canales de la Municipalidad) y, seguro por esa misma "buena fe", que exigen compensación económica en forma de una propiedad multimillonaria (que claramente la escuela no tiene) a cambio de acatar la ley que los obliga a ceder el terreno.
Luego, al ver que las y los presentes no compramos su discurso "yO No fUI" ante la gran evidencia de su proceder la escuela, rápido cambiaron el discurso para hablar de "la iMPorTaNCia de nO PoLitIzAr eL TeMa" (como si lo público no fuera político desde su génesis y como si los políticos -como ellos- no pidieran "abstenerse de politizar los temas" cuando estos no les convienen).
Así, tras este nuevo intento fallido de secuestrar la discusión, pronto se retiraron; específicamente cuando se les cuestionó por qué han callado sobre lo actuado, por qué exigen una compensación económica de un bien inmueble para acatar la ley y por qué han marginado sistemáticamente al único regidor que apoya a nuestra Escuela José María Zeledón Brenes, señor Carlos Monge Chinchilla.
Parece entonces que los señores concejales habían subestimado nuestra lucha y pensaron que con llegar a "meter una corta y otra larga" íbamos a caer, pero olvidan que damos la lucha precisamente porque conocemos nuestros derechos y deberes (y los suyos como munícipes) y sabemos que, como ciudadanía y contribuyentes, no solo la escuela nos pertenece sino también el cantón y su municipio, quienes se deben al pueblo y no al revés (y lo decimos más alto, para que lo oigan los de atrás).
Entonces, seguimos.