18/03/2016
La Casa de Justicia, recuerda a la comunidad en general que para las festividades religiosas que inician no se debe utilizar la palma de cera ya que debemos contribuir al medio ambiente, por lo cual se recuerda:
A pesar de haber sido declarada Árbol Nacional, la palma de cera sigue siendo afectada por la pérdida del hábitat y el uso en algunas prácticas religiosas. La palma de cera del Quindío (Ceroxylon quindiuense) continúa en Peligro Crítico de Extinción debido a la pérdida de su hábitat y la tala a la que se ha venido siendo expuesta.
Las palmas de cera se distribuyen por los bosques andinos y alcanzan alturas de hasta 60 m, siendo las más altas del mundo y también las que alcanzan mayor elevación sobre el nivel del mar (hasta 3000 m), pero tan sólo crecen 1 cm al año.
Para su reproducción, estas plantas presentan características que las hacen vulnerables. En primer término son dioicas, esto quiere decir que portan los dos sexos separados (hay plantas macho y plantas hembra) por lo cual se requiere que las poblaciones tengan buenas proporciones de ambos sexos para su supervivencia.
Constituyen el hábitat de numerosas especies de fauna, entre las que se destaca el loro orejiamarillo, para el cual estas plantas representan fuente de alimento y sitio de refugio.