17/02/2026
Sentado frente a este símbolo que dice “Yo ❤️ al Valle”, no puedo evitar sentir un profundo orgullo por nuestra tierra. Cali no es solo una ciudad, es un sentimiento que se lleva en la sangre. Es la brisa cálida que baja de los Farallones, es el sonido de la salsa que retumba en cada barrio, es la sonrisa amable de su gente trabajadora y berraca.
El Valle del Cauca ha sido históricamente tierra de progreso, cultura y esperanza. Desde nuestros ancestros indígenas que habitaron estas tierras fértiles, pasando por el legado afrodescendiente que nos regaló ritmo, resistencia y alegría, hasta convertirse en una de las regiones más productivas y culturales de Colombia. Somos cuna de grandes artistas, deportistas, empresarios y líderes sociales que han llevado el nombre de Cali y el Valle a lo más alto.
Cali, la Sucursal del Cielo, no solo brilla por su belleza natural, sino por el corazón solidario de su gente. Aquí aprendimos que cuando uno cae, el otro lo levanta. Aquí entendimos que la verdadera riqueza no está solo en la caña de azúcar ni en nuestras montañas, sino en la unidad de nuestra comunidad.
Hoy más que nunca creo en esta tierra. Creo en su gente. Creo en su futuro. Porque el Valle no es solo un lugar en el mapa, es una promesa de grandeza que se construye todos los días con esfuerzo, fe y compromiso social.
Rubiel Pineda – Compromiso real, soluciones que llegan y transforman.