Es Salamina “cuna de raza procera” como líricamente lo expone su himno. Desde su proceso de colonización antioqueña se vislumbró un arraigado sentido entre sus gentes por impulsar su desarrollo social, económico, y agrícola, apoyándose transversalmente con las manifestaciones artísticas y culturales que predominaban en la época de su fundación y que siguen vigentes en nuestros días. En el marco de
ese proceso de equipamiento municipal surge la creación de una entidad que se encargara de regir los destinos culturales del municipio, llegando así a constituirse la Casa de la Cultura Agripina Montes Del Valle, hacia 1972 mediante la resolución 1536 del 14 de febrero de ese mismo año emanada de la gobernación de Caldas. En el año 1992, esta institución fue trasladada al lugar donde está ubicada actualmente y cambió su nombre por el de Casa de la Cultura “Rodrigo Jiménez Mejía”, como estrategia para exaltar el nombre de este ilustre salamineño y rendirle homenaje a través de la proyección cultural de Salamina para las futuras generaciones. En el año 2008, el viceministerio de turismo y el ministerio de cultura de Colombia, han establecido la “Red de Pueblos Patrimonio de Colombia con la inclusión de 10 municipios con declaratoria de Bienes de Interés Cultural de Carácter Nacional, entre los que se encuentra Salamina. Dicha red hoy es denominada Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia y cuenta con 16 municipios adscritos. De igual manera el centro histórico y algunas de las veredas del municipio de Salamina hacen parte del área principal del denominado “Paisaje Cultural Cafetero”, declarado por la UNESCO como Patrimonio Mundial de valor universal excepcional, desde el año 2011.