Su objetivo es potenciar el talento, promover el desarrollo humano e ir al rescate del folclor tradicional. La Fundación Artística Cultural José Aldemar Mosquera de Pescador (Cauca), surge en año 2015, gracias a un proyecto e iniciativa del gestor cultural y joven abogado José Ramiro Sandoval Mosquera en asocio con la Fundación para el Desarrollo Integral y la Convivencia (FUNDESINCO) y el apoyo d
el Instituto Colombiano del Bienestar Familiar (ICBF) – Regional Cauca , como un espacio cultural de formación en folclor colombiano en especial el del departamento del Cauca, una región otrora azotada por el flagelo de la violencia, con el fin de apoyar procesos de formación y desarrollo cultural de las familias y comunidades de grupos étnicos como los indígenas los mestizos, misak y nasa, convirtiéndose en una alternativa de unión para las gentes de Caldono; además de promover el desarrollo y aprovechamiento del tiempo libre y la configuración de un factor protector de nuestra identidad y nuestras dinámicas sociales. Actualmente cuenta con más de 150 personas provenientes de cada uno de las veredas que componen el municipio de Caldono, de los cuales más de 100 son niños en situación de vulnerabilidad.
¿Por qué las músicas tradicionales? La enseñanza de la música y danzas colombianas, se torna indispensable en la formación humana y de ciudadanos orgullosos de su país y su región, pues se caracteriza por su gran diversidad tanto en instrumentos como en ritmos, es así como encontramos diversos géneros musicales como la cumbia, el porro, el fandango, el rajaleña, el bambuco, las músicas del pacífico, la música andina; e inclusive la salsa, géneros que han venido decreciendo tanto en número como en calidad debido al poco apoyo que se le brinda por parte de los diversos organismos tanto privados como gubernamentales. Es bien sabido que nuestras música caucanas hacen parte viva de nuestra cultura y folclore, en ese sentido hablar de crear escuelas, es permitir que ellas pervivan en el tiempo, si lo logramos sabremos que hemos realizado un esfuerzo más por conservar nuestra identidad, ahora lo que se plantea es permitir a la comunidad en general, que haga parte de un proceso de amor por lo propio, amor por el arte y amor por nuestra cultura caucana y colombiana que ha sido desplazada por músicas extranjeras que muchas veces no traen un mensaje que impacte positivamente a la juventud.