12/03/2023
¿Te has preguntado alguna vez el por qué de nuestro nombre “las leguminosas”?
Si bien nuestro único hidrolato perteneciente a la familia de las leguminosas es nuestro delicioso hidrolato de acacia, nuestra historia con las leguminosas viene desde nuestros orígenes.
Nuestro proyecto original nació en el 2017 en la vereda Falda de Molino de Guachetá, buscando el fomento de la agricultura libre de insumos químicos, la conservación de los ecosistemas, la diversificación de la economía local y la sana nutrición.
Nuestras leguminosas protagonistas son las habas y arvejas. Ellas vienen de cultivos 100% libres de insumos químicos, y han sido cuidados con abonos orgánicos, biopreparados para control de plagas y enfermedades, y con cultivos alternados con plantas alelopáticas.
Guachetá , municipio de Cundinamarca donde tenemos los cultivos, es una zona donde su economía reciente la ha moldeado principalmente la extracción del carbón. La práctica de la agricultura en la zona se ha venido perdiendo, y las generaciones actuales, no han seguido la prácticas de sus padres y abuelos.
Nuestra meta es tener un alto impacto en el municipio y en la region, diversificando la economía y convirtiendo al municipio y en un municipio resiliente, aportando al desarrollo económico local, y demostrando la viabilidad económica no solo de la producción de hidrolatos, sino también de la agricultura libre de químicos y su potencial de escalamiento.
Estamos convencidos que la diversidad (económica, biológica y genética) son la fundación para la resiliencia ante los diferentes escenarios de cambio climático global y variabilidad climática local; además de ser clave ante las fuerzas de los mercados, y otros escenarios políticos y de economía global.
Si quieres conocer más sobre nuestro emprendimiento, no dudes en escribirnos! No te quedes sin probar todos nuestros productos del campo 🤤