06/03/2026
Con la llegada de Luz Helena Andrade a la Alcaldía, el Instituto de Tránsito de Fundación quedó a la deriva.
En los pasillos de la entidad se percibe un ambiente de incertidumbre y preocupación entre los funcionarios, y no es para menos. Desde que la nueva administración asumió el poder, la gestión de cobro y la cultura de pago por parte de los usuarios se han debilitado notablemente.
A esto se suma la disputa de la alcaldesa con la empresa Sopremavi, la cual aporta al Instituto una cantidad considerable de recursos por concepto de fotomultas. Actualmente, dicha empresa se encuentra prácticamente sin operación, al no cumplir con la cuota mensual exigida por la Alcaldía.
Para agravar la situación, se evidencia la falta de gestión del gerente, Antonio Fiorentino, quien —según diversas versiones— se ha limitado a acatar las directrices de la mandataria sin implementar estrategias efectivas para fortalecer las finanzas de la entidad. Todo esto ha dejado al Instituto de Tránsito con una fuente de ingresos deficiente.
Además, preocupa la contratación por prestación de servicios realizada a finales de enero y febrero, antes de la entrada en vigor de la Ley de Garantías, presuntamente para cumplir compromisos políticos.
Lo cierto es que el Instituto de Tránsito enfrenta una fuerte escasez de ingresos y un gasto elevado, mientras la gestión de cobro continúa siendo insuficiente.
Bajo la administración de la alcaldesa Luz Helena Andrade Campo, quedará para la historia si será ella quien permita que el Instituto llegue a una eventual quiebra financiera, al tolerar los presuntos desaciertos en los procesos liderados por el actual gerente, quien, según críticas internas, habría adoptado una actitud pasiva frente a la consecución de recursos.
Otro de los interrogantes que circulan en el ámbito local es si la cercanía del gerente con el hoy candidato a la Cámara de Representantes, Mario Sanjuanelo, ha influido en la permanencia del funcionario en el cargo, pese a que semanas atrás se habría anunciado su posible retiro. Algunos señalan que el gerente parecería más enfocado en respaldar políticamente a su amigo que en encauzar el rumbo administrativo y financiero del Instituto de Tránsito de Fundación.
Incluso, se comenta que varios funcionarios habrían sido presuntamente involucrados en dinámicas de carácter político, con el propósito de apoyar dicha aspiración electoral. A ello se suman cuestionamientos relacionados con el manejo y la destinación de los recursos de la entidad.
Amanecerá y veremos si la gestión del gerente logra mejorar la situación actual o si, por el contrario, el panorama financiero del Instituto continúa deteriorándose.