20/11/2023
Los Chimilas
La Ette Ennaka o gente nueva en español es el resguardo más grande de la etnia de los Chimilas, localizada en el municipio de Sabana de San Ángel, del departamento del Magdalena, siendo un alrededor de dos mil personas de esta tribu, esto, según Albeiro Granados, perteneciente a esta población. Este grupo indígena hizo parte de la historia del municipio de El Paso, Cesar, en lo que anteriormente se le conocía como “La Gran Nación Chimila” siendo ellos quienes se encontraban asentados en este territorio antes de la llegada de los españoles.
Antes de la llegada de los españoles, la región que ahora ocupa El Paso habitada por este grupo indígena, eran conocidos por su agricultura y la producción de alimentos, llegando a ser la caña de azúcar una de sus cosechas principales.
Según el libro “Iglesia a la concepción” del autor José Guillermo Castro Castro, el primer encuentro entre los españoles y los Chimilas fue el 01 de julio de 1749 cuando “el obispo Antonio Monroy y Meneses, viajaba pacíficamente con su séquito de Valledupar hacia Valencia de Jesús, en el camino comenzaron a oír el zumbido de flechas; luego las sintieron en sus cuerpos y de pronto aparece una chusma de indios Chimilas”, cabe resaltar que el territorio que los españoles querían atravesar era bastante amplio, debido a que esta etnia abarcaba parte de los departamentos del Magdalena, Cesar y La Guajira; situación que altero al gobierno colonial, teniendo como interés primordial lograr la pacificación con los indios Chimilas por medio del mejoramiento, así como construcción de nuevas iglesias, todo esto, a través de la conquista que arrebato la vida de varios indígenas, quienes se rendieron ante la situación mencionada.
Siendo despojados poco a poco de sus tierras buscaron trabajos en fincas o haciendas de los españoles, pero, según Patricia Sanches, indígena Chimila, observaron que no solo perdían territorio, si no, que también sus costumbres, tradiciones y hasta su propio dialecto, recurriendo de esta manera a reuniones clandestinas de tipo ceremonial para dialogar con Yao (dios chimila), sobre la búsqueda de un nuevo territorio que le permitiera a la nueva generación que se iba formando mantener sus tradiciones, emigrando en gran manera del municipio de El Paso, hacia un asentamiento que les permitiera ser ellos mismos.
Todo este periodo, fue de gran desarrollo para los Chimilas, en cuanto a medicina tradicional y artesanías, evidenciándose en el conocimiento tradicional que se ha venido pasando de generación en generación, por los mayores de este grupo indígena, esto se debe a que solo ellos conocen el lugar sagrado donde se encuentra cuidadosamente guardada toda la información y sabiduría que los caracteriza como Chimilas.
Se dice que cuando se menciona sobre el pueblo de Chimila se habla de comunicación entre el ser y la naturaleza, es por eso que subsisten otros asentamientos de este grupo indígena, que, aunque estén separados territorialmente, se encuentran unidos a través del canto natural que se través de Yao, quien a su vez, según sus creencias, les entrego el manejo de la madre tierra, siendo esta la razón del buen entendimiento de la medicina tradicional.
Resulta inquietante como esta situación no se ha abarcado por medio de un amplio documental, tal vez por su corta base de datos sobre esta historia o el desinterés y desconocimiento que hay de ella.
Fotografía tomada por Sergio Saldarriaga.
CULTURA CHIMILA - COLOMBIA.