Según el Ministerio de Comunicaciones, en Colombia hay cerca de 35 millones de teléfonos celulares abandonados o en desuso y en los últimos no se ha aumentado la cantidad de equipos recolectados. Analizando las páginas del gobierno como el ministerio del medio ambiente y otras, no existe información actual que nos demuestre cual es la realidad de nuestro país en relación con este flagelo. Un conv
enio de cooperación entre el Ministerio de Medio Ambie.nte proyecta para los próximos años la vida útil de un celular sea de dos años por la innovación de la tecnología y la facilidad de acceder a reposiciones anuales, lo que aumentaría exponencialmente el número de residuos de teléfonos en el país. Un teléfono celular en sus componentes y batería contiene arsénico y cadmio, componentes que conllevan riesgos para la salud humana, ya que producen enfermedades respiratorias y cutáneas o pueden ser cancerígenos, además son químicos que representan un alto riesgo para el medio ambiente. En cuanto a computadores la situación no es más alentadora, de acuerdo con el Instituto Federal Suizo de la Prueba e Investigación de materiales y Tecnologías se estima que cada año Colombia produce un promedio de nueve mil toneladas de residuos de computadores, monitores y componentes. De acuerdo a lo anterior, el organismo internacional, proyecta que Colombia podría acumular hasta 140 mil toneladas de residuos en los próximos cinco años, si no se avanza en una gestión efectiva para su aprovechamiento. Por otra parte, estos aparatos también contienen elementos de valor, tales como cobre, oro y plata, que demanda su recuperación para reingresar al mercado como materia prima. Este tipo de minería urbana, además de tener un impacto positivo sobre el medio ambiente y la economía, implica menor costo,
Ahorro de energía y de los recursos naturales de nuestro planeta que la extracción directa. Con el fin de evitar que la "basura" electrónica se siga tomando a Colombia el gobierno trabaja en la intensificación de las campañas para que los colombianos entreguen los teléfonos celulares que ya no usan.