04/10/2023
La educación superior es una oportunidad única para transformar la vida de los jóvenes rurales y contribuir al desarrollo de sus territorios. Sin embargo, muchos de ellos enfrentan barreras económicas, sociales, culturales y geográficas que limitan su acceso y permanencia en este nivel educativo. Por eso, es necesario que el Estado y la sociedad civil trabajen de manera conjunta para garantizar el derecho a la educación superior de todos los ciudadanos, especialmente de aquellos que viven en las zonas más alejadas y vulnerables del país.
En este artículo te contamos cómo algunas instituciones educativas han logrado superar estos obstáculos y ofrecer una educación superior de calidad, pertinente e inclusiva a los jóvenes rurales, mediante el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, la generación de alianzas estratégicas con el sector productivo y social, y la valoración de la diversidad cultural y ambiental de las regiones.
Estas son algunas de las experiencias que te queremos compartir:
- El Sena, una entidad que lleva más de 60 años formando a los colombianos en competencias laborales y ciudadanas, ha desarrollado una oferta educativa flexible y diversa que se adapta a las necesidades y características de los diferentes contextos rurales. El Sena cuenta con más de 500 centros de formación en todo el país, muchos de ellos ubicados en zonas rurales, donde ofrece programas técnicos, tecnológicos y complementarios en áreas como agropecuaria, ambiental, turismo, artesanías, entre otras. Además, el Sena ha implementado modalidades de formación virtual y a distancia que permiten ampliar la cobertura y facilitar el acceso a la educación superior de los jóvenes rurales que no cuentan con una conexión a internet o que viven en lugares remotos. El Sena también ha establecido convenios con universidades nacionales e internacionales para brindar oportunidades de articulación y movilidad académica a sus aprendices.
- La Universidad de Nariño, una institución pública que tiene como misión contribuir al desarrollo humano, social y económico del departamento de Nariño y del sur del país, ha diseñado e implementado un modelo pedagógico innovador que busca acercar la educación superior a las zonas rurales. Se trata del Programa Universidad en el Campo (PUC), que ofrece carreras profesionales en modalidad presencial con apoyo virtual en áreas como administración, contaduría, ingeniería agroindustrial, ingeniería ambiental y licenciatura en educación básica. El PUC se desarrolla en sedes ubicadas en municipios rurales del departamento, donde se cuenta con el apoyo de docentes locales, tutores virtuales y facilitadores comunitarios. El PUC también promueve la participación activa de los estudiantes en proyectos de investigación e intervención social que responden a las problemáticas y potencialidades de sus territorios.
- Estas son solo algunas de las iniciativas que demuestran que la educación superior es posible y necesaria en las zonas dispersas y rurales de Colombia. Sin embargo, aún hay mucho por hacer para garantizar que todos los jóvenes rurales puedan acceder a una educación superior de calidad, pertinente e inclusiva. Para ello, se requiere el compromiso y la articulación de todos los actores involucrados: el Estado, las instituciones educativas, el sector productivo, las organizaciones sociales y las comunidades locales. Solo así podremos construir un país más equitativo, diverso y sostenible.