11/03/2025
¿Cómo se ubica la Coordinadora Viviendista Bacatá en sus luchas en Bogotá y Soacha?
La contradicción fundamental en la disputa por el uso del suelo y la vivienda se expresa en la tensión entre el valor de uso y el valor de cambio, lo que refleja el conflicto de clase entre quienes necesitan la ciudad para vivir y quienes la utilizan para acumular capital. El capitalismo configura el espacio urbano en función de la rentabilidad y no del bienestar social.
Para las clases populares y trabajadoras, la vivienda y el suelo tienen un valor de uso, es decir, son espacios para habitar y desarrollar la vida social. En contraste, para los capitalistas inmobiliarios y los especuladores, estos son principalmente mercancías cuyo valor radica en la ganancia que generan, ya sea mediante renta, venta o valorización del suelo.
Eso se define como acumulación por desposesión, que describe cómo el capitalismo transforma la ciudad en un campo de extracción de riqueza mediante procesos como la especulación inmobiliaria, la gentrificación y el desplazamiento forzado.
El Estado, bajo el capitalismo, actúa como un mediador en esta contradicción, promoviendo políticas de urbanización que favorecen la inversión privada y el mercado inmobiliario. En muchos casos, se producen desalojos, privatización del espacio público y reconfiguración del territorio en función de las élites económicas. Las luchas por la vivienda y el acceso a la ciudad son expresiones concretas de la lucha de clases.
La ciudad debe ser producida y controlada por quienes la habitan, y no solo por el capital. Por eso el derecho a la ciudad implica la apropiación colectiva del espacio urbano y la lucha contra la mercantilización del suelo y la vivienda.
Esta contradicción se manifiesta en la expansión de la informalidad, los asentamientos autoconstruidos y la resistencia popular contra desalojos y megaproyectos urbanos.
En la ciudad capitalista, el suelo y la vivienda son mercancías sometidas a la lógica de acumulación del capital, lo que genera exclusión, segregación y conflictos sociales. La lucha por el derecho a la ciudad y la vivienda digna es una de las formas más claras en que la contradicción entre capital y vida se expresa en el espacio urbano. Esa es nuestra lucha del lado de la gente del común.