31/03/2026
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Yo fui ese hijo que un día miró a su madre… y sintió rabia.
Sí… rabia.
Porque mientras todos mis amigos jugaban hasta tarde en la calle…
a mí me llamaban temprano a la casa.
Mientras otros hacían lo que querían…
a mí me ponían reglas.
Y yo no lo entendía.
La veía pasar de la cocina a la sala…
y por dentro decía cosas que hoy me duelen recordar:
“Algún día me las va a pagar…”
“Déjame crecer… y vas a ver…”
Así de ciego estaba.
Yo creía que no me amaba…
porque no me dejaba hacer lo que yo quería.
Porque me corregía.
Porque me decía “no”… cuando yo solo quería un “sí”.
Pero el tiempo…
el tiempo no perdona… pero enseña.
Y 25 años después… la vida me golpeó con la verdad más dura que he entendido:
La madre que yo creía “la más mala”…
fue la única que realmente me amó.
Porque esos amigos que yo veía desde la ventana…
hoy muchos no están.
Otros están presos…
y otros perdidos en vicios que los consumieron.
Y ahí entendí todo…
Entendí que no era falta de amor…
era exceso de amor.
Por eso hoy lo digo en primera persona… sin adornarlo:
Papá… mamá…
no le tengas miedo a tu hijo.
No te asustes si hoy te mira con rabia…
si te responde mal…
si te dice que te odia.
Porque ese “odio” de hoy…
puede ser el agradecimiento de mañana.
Corrígelo ahora…
aunque te duela…
aunque te rompa el corazón verlo molesto contigo.
Porque es más fácil soportar un “te odio” hoy…
que mañana estar llorando frente a una tumba…
o visitándolo en una cárcel.
Tú decides…
¿Quieres que hoy esté feliz haciendo lo que quiere…
o que mañana sea una persona de bien?
Porque ser padre no es complacer…
es formar.
No es caerle bien a tus hijos…
es salvarles la vida aunque no lo entiendan.
Porque la calle no perdona…
los vicios no perdonan…
y las malas decisiones tampoco.
Y si tú no los corriges…
la vida lo hará…
pero mucho más duro.
Yo hoy agradezco cada regaño…
cada límite…
cada vez que mi mamá me dijo “no”.
Porque esos “no”…
me salvaron.
Así que si hoy te llaman el peor padre o la peor madre del mundo…
tranquilo…
Porque el día de mañana…
cuando crezcan…
cuando entiendan…
cuando vean lo que evitaste…
te van a abrazar…
y te van a decir lo que yo hoy digo con el alma:
“Gracias por no rendirte conmigo…
aunque yo te odiara.” 😔🙏