Hablar de las nuevas reivindicaciones que se realizan del joven como un sujeto político activo en la vida pública del país, corresponde a determinar una serie de luchas y apuestas realizadas de tipo individual y colectivo retomadas del papel histórico, en el que prima la reconfiguración de su papel como protagonista social, la oportunidad gestionaría de cambio desde formas alternativas de responde
r ante la injusticia, la posibilidad de trabajar articuladamente con diferentes sectores sociales y populares en la reconstrucción nacional, entre otros. El joven como sujeto concienciario debe procurar, trabajar y avanzar en tareas como: la formación y constitución de sujetos políticos en la transformación de país, bajo la perspectiva del trabajo colectivo en organizaciones sociales y populares, la articulación de las luchas internacionales por la autodeterminación de los pueblos, la integración de Nuestra América, la lucha por la construcción de Paz con Justicia Social y la solución política al conflicto político, social y armado en Colombia. Por este motivo, la Organización Juvenil Conciencia Crítica presenta sus banderas de lucha:
♦ La unidad del movimiento social y popular encaminada a la construcción de paz con justicia social, se entiende como el escenario político para la defensa de la soberanía nacional y la vida digna en la superación de causas estructurales de la desigualdad, a partir del principio de la autodeterminación de los pueblos, que procura unidad latinoamericana; permitiendo la confluencia e impulso de escenarios organizativos con la capacidad de responder políticamente a las coyunturas sociales y problemas históricos a través del trabajo constante y la movilización social.
♦ Consideramos la educación como una estructura de construcción de país alternativa que procura la defensa de los mínimos de dignificación de la educación desde los ámbitos superior, secundarista y básica, así como la necesidad de repensar el papel de la academia y la construcción del conocimiento a favor del pueblo, en la que se reivindique los saberes populares y la historia colectiva de resistencia de las comunidades. Por otro lado, la necesidad de la organización concienciaría requiere de la formación política desde lo interno y externo, bajo los niveles contextualizados en cada colectivo, de tal forma que se promuevan análisis críticos de la realidad y la reflexión de apuestas disciplinarias.
♦ La defensa de los derechos humanos y la libertad de pensamiento procuran la construcción de una sociedad equitativa y con justicia social, que tiene como principios el respeto a la diferencia y las reivindicaciones de la juventud partiendo del análisis crítico de la realidad para la transformación social. Por ello rechazamos la militarización de la vida civil y de los territorios, la persecución política, las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales; reivindicando de esta forma el libre pensamiento y las expresiones alternativas emergentes de ello.
♦ Reivindicamos el papel del trabajo en la dignificación del hombre y de la mujer, en este sentido, la lucha debe trascender hacia una real comprensión de las contradicciones propias del sistema imperante como lo es la plusvalía, enajenación y alienación que genera inequidad de clase, género, raza, condición de discapacidad, ciclo vital, entre otros. De tal forma nuestro compromiso nos obliga a exigir garantía para los derechos laborales, un análisis integral de las diferentes relaciones sociales del trabajo (a nivel rural y urbano) y dignificación de las condiciones de los y las trabajadoras.
♦ Partiendo del entendimiento de las múltiples contradicciones que se dan en la construcción social de lo masculino y de lo femenino, que ha generado relaciones inequitativas para el ejercicio de derechos ciudadanos; nos reconocernos como sujetos y sujetas políticos(as) creadores(as), recreadores(as) y transformadores(as) de la realidad social actual, partiendo de la premisa en la que independientemente de nuestra condición de género, somos uno en la lucha revolucionaria para la construcción de un país diferente.
♦ Reconocemos la comunicación como un escenario fundamental en la lucha contrahegemónica, donde las herramientas que utilicemos no solo permiten generar canales que interconecten cada escenario de base de la organización, sino que permite introducirnos en una lucha ideológica, donde los medios de pueden funcionan como herramienta de control social o arma de liberación. Priorizamos la creación de medios de comunicación alternativos y populares, para que las comunidades tengan la opción de defenderse en la guerra mediática y no simplemente ser víctima de ella.
♦ Nos inscribimos en una propuesta ética por la salud en la que los pilares fundamentales son la capacidad productiva sustentable desde una perspectiva de lucha como derecho inherente al ser humano, la interacción armónica con la naturaleza, con un buen vivir como modo de vida colectivo saludable, en búsqueda de un trabajo digno y gratificante, con una lógica de consumo colectivamente concertado y equitativo, devolviendo así la salud a la sociedad como derecho pleno ligado con las diferentes dinámicas sociales, sacándola de la cárcel elitista de los hospitales y entregada en favor de la equidad y la justicia social.
♦ Comprender y persuadir en la praxis que el conocimiento no se construye en medio de las jerarquías académicas medievales con verdades absolutas, ni entendiendo el educando como depósito pasivo del omnisapiente educador, desligada de toda realidad y transformación, en una pedagogía que no busca resolver las preguntas de los sujetos en formación surgidas de las múltiples relaciones e interacciones del contexto. El conocimiento se construye socialmente y en relación con la realidad; de manera que en medio del contexto histórico social concreto es que surge el conocimiento contextualizado capaz de dar respuesta a los principales problemas de ese contexto y es en medio de la ardua labor técnica, social, intelectual que subyace a la reflexión y la acción consciente que la organización conciencia crítica se liga con los escenarios realmente académicos de transformación: los movimientos sociales, las organizaciones políticas, de masas y todo espacio desde donde se genera la acción creativa y transformadora de la realidad, de manera que el conocimiento se hace transformador y solo es tal en la praxis.
♦ La organización busca la superación de las dependencias económica, política, sociocultural, alimentaria, ideológica y militar, promoviendo la integración entre los pueblos latinoamericanos que viven las mismas situaciones de dominación extranjera. Articulándose con los procesos populares que mantienen la construcción de una sociedad libre de explotación y dominación. Mediante el desarrollo de procesos de formación, comunicación, denuncia, organización y movilización que sume fuerzas para incorporar en las masas la defensa del territorio nacional y su soberanía como pueblo latinoamericano.