La empresa se encargaría de la fertilización in vitro para producir el embrión, gestarlo en vientre alquilado hasta que nazca, y enviarlo al comprador.
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NUESTRA HISTORIA.
El repique de las campanas de la Catedral Primada de Colombia, al medio día del 30 de mayo 2017, anunció el surgimiento de “Vida por Colombia”, que tiene como propósito, promover y defender ante el Congreso de la República, la vida humana, la niñez, el matrimonio, la familia y la libertad religiosa. Nos encontrábamos reunidos en ese momento, en el Capitolio, salón de la presidencia de la Cámara de Representantes, varias de las múltiples vertientes que desde mediados del pasado siglo han confluido, en la defensa del país, contra el colonialismo demográfico, con el fin de apelar la decisión del Congreso de la República que impedía, a todo un pueblo, manifestarse sobre la adopción de niños por parejas del mismo s**o, y de esta manera proteger la familia monogámica, vulnerada por una sentencia de la Corte Constitucional, contra el artículo 42 de la Constitución. Estas vertientes han salvado a Colombia de tres catástrofes en el último año, que a través de una agenda oculta, que con habilidad parlamentaria se ha instaurado para desvertebrar las estructuras de la sociedad civil en el campo de la vida, el matrimonio y la familia: La primera pretendía imponer a través del artículo 130 de la Ley 1753 de 2015, Plan Nacional de Desarrollo, una política pública mediante la cual en Colombia se cambiaría el concepto de varón y mujer por las “opciones” que presenta la Ideología de Género: lesbiana, gay, bisexual, transexual, e independiente, “opciones” que deberían ser enseñadas desde el preescolar, para que cada niño, al llegar a la adolescencia, escogiese su” opción de género”. Cuando se informó, gran parte de la ciudadanía colombiana se manifestó, inundando las calles en el histórico 10 de agosto de 2016, reclamando protección y respeto para sus niños y el derecho de los padres a ser los primeros en decidir la educación de sus hijos. En la segunda, el proyecto de ley N° 56 de 2016, autorizaba la creación de empresas comerciales para la reproducción humana extra-corporal para lo cual estas podrían establecer centros de acopio de gametos humanos (espermatozoides y óvulos) adquiridos por compra encubierta con la palabra “donación”, que se ofrecerían a parejas, uno de cuyos miembros fuera estéril y a mujeres mayores de dieciocho años, cerrando el negocio por un precio convenido, y convirtiendo así al ser humano en objeto de comercio. La empresa se encargaría de la fertilización in vitro para producir el embrión, gestarlo en vientre alquilado hasta que nazca, y enviarlo al comprador. Por último, el comprador debe registrar al niño, sin informar sobre su origen. La Veeduría hizo la denuncia ante la Comisión Primera del Senado, en donde se estaba tramitando este proyecto de ley, manifestando que era una “forma de esclavitud”, peor a la que se empleó contra la raza negra. Logramos que este proyecto fuera negado el día 20 de junio de 2017. La tercera catástrofe se evitó al impedir que se aprobara el Proyecto de Ley 218 de 2016, que establecía el Código de Ética Médica, reemplazando al vigente. Este Proyecto legalizaba el ab**to, la eutanasia, el cambio de s**o y la manipulación genética. Por otra parte, el proyecto de ley, 218 pretendía sustituir el juramento hipocrático, principio universal del ejercicio médico y sometía a los médicos y facultades de medicina a las directrices de la Asociación Médica Mundial. Los acontecimientos mencionados, no son iniciativas aisladas y casuales sino que corresponden a un proceso impulsado por organizaciones que aun cuando dicen oponerse a la religión, en realidad constituyen a escala mundial una nueva religión llamada humanismo ateo, cuyo dogma de fe está fundado en la eternidad de la materia y en la evolución que la conduce hasta llevar al individuo a considerarse un dios sobre la tierra, definidor de lo que es el bien y el mal, lo que constituye el relativismo ético, que conduce ineluctablemente a la imposición del mas fuerte ante la carencia de una verdad objetiva, que hoy en Colombia se ha constituido en la dictadura de una minoría. Los que estamos constituyendo Vida por Colombia, firmamos el Acta de Independencia contra la dictadura de las minorías