29/06/2022
Encarnar el arte y la cultura con todo lo que ello implica en un país como Colombia se puede parecer mucho a la definición de utopía. Siendo francos, literales y muy directos esta última palabra no indica otra cosa que la formulación de una idea irrealizable.
Pues bien, con más de 4 años de funcionamiento y un sin fin de estrategias artísticas y culturales que han encontrado su raíz y resonancia en la comunidad de la que somos parte, hoy podemos decir que hemos superado el plano de las meras ideas, sobre todo las irrealizables.
Entendemos que en nuestros territorios el arte y la cultura no pueden ser accesorios de vitrina o mercancías para el mero entretenimiento; sino que por el contrario, este binomio (arte y cultura) es tan indispensable para la vida como el oxígeno y que encarnado en un equipo de personas tenaces, amorosas, soñadoras y comprometidas resulta ser un poderoso conjuro que transforma la realidad, el entorno y la vida misma.
Hoy atravesamos una situación crítica pues somos hijas e hijos del siglo y nuestro funcionamiento como corporación, como realidad articulante de la transformación, no escapa a las lógicas del mundo que habitamos y que nos envuelve. Se trata de ese mismo mundo que falsea la utopía con sus dictámenes sensacionalistas pero al que enfrentamos día a día a punta de vocación, amor, acción y autogestión.
Siendo coherentes con lo que hemos hecho y dicho durante tantos años, informamos a las interesadas e interesados en un mundo distinto, transformado con las semillas y los frutos del arte y la cultura que este bazar comunitario es una estrategia para favorecer la presencia de eso que a tantas y tantos nos ha cambiado la vida y que sin ánimo de parecer profetas va a hacer, y ya está haciendo, de Colombia un mucho muy mejor vividero.
Acércate y reguemos semillas.
Encarnar el arte y la cultura con todo lo que ello implica en un país como Colombia se puede parecer mucho a la definición de utopía. Siendo francos, literales y muy directos esta última palabra no indica otra cosa que la formulación de una idea irrealizable.
Pues bien, con más de 4 años de funcionamiento y un sin fin de estrategias artísticas y culturales que han encontrado su raíz y resonancia en la comunidad de la que somos parte, hoy podemos decir que hemos superado el plano de las meras ideas, sobre todo las irrealizables.
Entendemos que en nuestros territorios el arte y la cultura no pueden ser accesorios de vitrina o mercancías para el mero entretenimiento; sino que por el contrario, este binomio (arte y cultura) es tan indispensable para la vida como el oxígeno y que encarnado en un equipo de personas tenaces, amorosas, soñadoras y comprometidas resulta ser un poderoso conjuro que transforma la realidad, el entorno y la vida misma.
Hoy atravesamos una situación crítica pues somos hijas e hijos del siglo y nuestro funcionamiento como corporación, como realidad articulante de la transformación, no escapa a las lógicas del mundo que habitamos y que nos envuelve. Se trata de ese mismo mundo que falsea la utopía con sus dictámenes sensacionalistas pero al que enfrentamos día a día a punta de vocación, amor, acción y autogestión.
Siendo coherentes con lo que hemos hecho y dicho durante tantos años, informamos a las interesadas e interesados en un mundo distinto, transformado con las semillas y los frutos del arte y la cultura que este bazar comunitario es una estrategia para favorecer la presencia de eso que a tantas y tantos nos ha cambiado la vida y que sin ánimo de parecer profetas va a hacer, y ya está haciendo, de Colombia un mucho muy mejor vividero.
Acércate y reguemos semillas.
Dirección: Calle 20E #74-35 Barrio París Central.