Mercado público de Barranquilla

Mercado público de Barranquilla Las culturas de la crisis son culturas del rebusque y del reciclaje". Además, estos personajes se levantan muy temprano, y desde las 4:00 a.m.

El Mercado Público de Barranquilla surgió a mediados del Siglo XIX y fue una obra de ingeniería y estímulo cívico que pretendía ser un espacio de socialización política y cultural. A medida que ha pasado el tiempo, este lugar ha contado con una gran historia que lleva a cabo un recorrido en ocasiones sufrido y en otras festejado: desde inundaciones frecuentes y periódicas por el desbordamiento de

uno de los caños del Río Magdalena, pasando por la llegada majestuosa de los botes, los cuales como "fragatas" llegaban a la orilla del caño cargados de la buena pesca que con red consiguieron del fondo de las albuferas y ciénegas del río; hasta llegar a las grandes reestructuraciones diseñadas para una mejor planeación. Los personajes principales del mercado público de Barranquilla son sus vendedores, quienes con gran espontaneidad hacen mercadeo sin haber recibido cátedra de relaciones públicas ni ventas. Pero, a pesar de todo, el Mercado Público de Barranquilla conserva una tradición cultural, enmarcada en la popularidad de sus negocios, en el "hacer política", en la sin igual expresión de cordialidad de sus vendedores y en las grandes ofertas y negocios recargados de objetos de todo tipo. Según Anibal Ford, "los pobres, que constituyen la mayoría en la ciudad, sobreviven hoy con saberes indiciarios..., con la unión de diversos saberes e hipótesis. Es por esto que los vendedores, a pesar de su poca formación, pueden ser críticos de la realidad, haciendo que sus horas de trabajo se vean acompañadas de debates alrededor de posibles soluciones para mejorar la situación actual del país. Los vendedores de la plaza, sin ser economistas ni contadores, expresan sus inconformidades sobre las últimas resoluciones del ministro del interior o de desarrollo. comienzan a anunciar sus ofertas, acompañándolas de fuertes gritos y llenándolas de colorido y competencia. El Mercado Público de Barranquilla tiene historia, tiene encuentros, tiene tradición; tiene el compartir de una cultura que se reunía antiguamente "desde las cuatro de la tarde, cuando empezaba a bajar el sol y permitía el simpático discurrir de familias y parejas que lucían las galas domingueras con todo el señorío que justificaba la tradición mundana de la época." . Era el sitio donde las personas se daban cita para hablar, para compartir, para escuchar noticias, y constituírse ésta en una actividad llena de encanto, en la cual se disfrutaba de los placenteros análisis de las situaciones vividas en la época y donde cada uno pasaba un rato agradable, saboreando un buen café o una cerveza en el establecimiento de moda. Hoy, esta tradición se ha perdido, el mercado ya no es un sitio de encuentro, es un lugar donde las personas únicamente van a comprar víveres para el hogar, pero ha perdido su connotación de lugar de encuentro que antes poseía. El mercado público se ha visto amenazado, entre otras cosas, por grandes construcciones que lo tienen todo en términos de comodidad y modernidad: restaurantes, supermercados, almacenes de ropa, parques, y toda una serie de atractivas instalaciones que alientan a las personas a concurrir a ellas diariamente. Estos edificios tienen el perfil de los auto-servicios eficientes y los shopping- centers de las grandes ciudades. Pero, para algunas personas el mercado público ofrece algo muy particular que los supermercados no pueden, y es la posibilidad de "regatear", la posibilidad de entablar una conversación con el vendedor que te puede conducir a comprar más barato el producto. Sin embargo, otros ciudadanos, sobre todo los jóvenes, prefieren la comodidad y la seguridad de los supermercados. Se cree que la reubicación de más de mil vendedores, quienes estaban ubicados en la calle 30 y la canalización de los caños, serían el eje de la renovación del centro histórico de la ciudad; pero la recuperación debe ir mas allá de lo físico arquitectónico: se debe recuperar esa tradición que impregna el mercado público de la ciudad. Hoy muchos barranquilleros recuerdan con nostalgia e incredulidad los cuentos de los abuelos, por medio de los cuales ellos narran sus días de compra y paseos por el mercado público; mientras que para nosotros, resulta trabajoso cambiar la comodidad de los carros de compra y aires acondicionados de los supermercados, por el inclemente sol barranquillero y largas jornadas cargando bolsas con víveres, los cuales han sido comprados en distintos lugares. De esta forma,de acuerdo con Alfredo De La Espriella "el mercado público va desapareciendo del retablo popular, como van desapareciendo las cosas más venerables, pues el mundo da vueltas y a cada paso, va dejando huellas de imperdonables desafíos". Lucía Roncancio
Diana Fernández

Dirección

Barranquillita
Barranquilla
080004

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Mercado público de Barranquilla publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Organización

Enviar un mensaje a Mercado público de Barranquilla:

Compartir