DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
Vivimos en una sociedad profundamente injusta, donde el nivel de desigualdad es abrumador, siendo reconocidos por tener las tasas de inequidad social más grande del mundo entre otras cosas porque se le da prioridad al lucro por sobre la vida; y la libertad, características propias del hombre, está garantizada para los mercados pero no para las personas. En esta socied
ad vivimos la precariedad laboral, las malas remuneraciones, la sobreexplotación de los bienes naturales, la exclusión de nuestros pueblos originarios y nuestras minorías étnicas, religiosas, sexuales, culturales, de movilidad reducida y necesidades especiales; donde se desvaloriza a la mujer y su trabajo, reemplaza la empatía y la solidaridad por el individualismo, la cooperatividad por la competencia y para colmo los derechos básicos como la educación, la salud, una vejez digna, un ambiente saludable para vivir, la alimentación, el agua, la luz y el gas son nicho de negocio de unos pocos en perjuicios de la gran mayoría de este país, que si no puede pagar se le niega esta necesidad. Todo esto es consecuencia del modelo neoliberal impuesto sin la participación democrática de las grandes mayorías y en donde todo se convierte en un bien de consumo que sirve como moneda de cambio en el mercado. En última instancia sobre a unidad nos llevara a la victoria y nos engrandecerá como hermanos y seres humanos perfectibles en la búsqueda del hombre nuevo, solidario con los demás, y con el medio ambiente, ya que respetando a este ultimo nos respetaremos a nosotros mismos y a las futuras generaciones.