24/03/2026
El gobierno firmó un decreto que te sube la bencina hasta $580 por litro.
Y quiere convencerte de que no había alternativa.
Revisa los números antes de creerle.
Enero 2026 cerró con superávit. Los fondos soberanos suman US$14.424 millones intactos. La deuda pública está al 42% del PIB, menos de la mitad del promedio OCDE. El Mepco tenía margen de sobra: más de dos mil millones de dólares por debajo de su límite legal.
No faltaba plata. Faltó la decisión de usarla.
En 2022 la situación era peor en todo: petróleo a US$116 el barril, inflación al 14%, déficit estructural tres veces mayor. El gobierno anterior amplió el Mepco igual. Con números más apretados. Lo hizo igual.
Kast no.
Mientras firmaba ese decreto, su gobierno avanzaba en bajar el impuesto corporativo del 27% al 23%. Eso son más de US$1.200 millones al año que el fisco dejará de recaudar. El 79% de ese beneficio va al 1% más rico. No es un dato de la oposición. Es la distribución que el propio gobierno conoce y acepta.
La pregunta no es si había plata. Es para quién se usó.
Y una cosa más. En junio de 2022, Kast escribió: "La bencina sube y sube. Llegó la hora que el Gobierno se meta la mano al bolsillo y vaya en ayuda de los chilenos."
Hoy el litro de 93 vale $1.453. Con su decreto. Con su firma.
En esta región, el combustible no es prescindible. Para llegar al trabajo, al colegio, al consultorio, no hay bus que alcance. Quienes viven lejos de los centros urbanos ya saben lo que significa que el precio suba. Este mes lo van a volver a saber.
El gobierno tenía la información. Tenía los recursos. Tenía las alternativas.
Eligió esto.
Eso no es una crisis heredada. Es una decisión tomada.