La configuración de este proyecto de escuela de fútbol ha de perfilarse al abrigo de profundas convicciones como institución seminarista, la necesidad de contribuir a desarrollar deportistas íntegros, amantes de la práctica deportiva, solidarios, que contribuyan al desarrollo de "buenos futbolistas", técnica y tácticamente correctos, desde la iniciación hasta la formación ya competitiva. Hablamos
de una comunidad que favorezca la construcción de valores íntegros y globales, válidos para el desarrollo de prácticas deportivas y sociales y fortalecer el vinculo de formación en base al sentido de PERTENENCIA con nuestra institución . Una Escuela de Fútbol moderna y eficaz ha de contemplar con rigor la necesidad de tratar con profesionalidad y agilidad las diferentes necesidades que requiere la formación de nuestros niños, más allá del mero abordaje de patrones competitivos o, incluso, exclusivamente deportivos. Muy al contrario, debe incluir entre sus finalidades el tratamiento integral de ámbitos que recojan las necesidades del alumnado, de los padres y de la propia escuela, como organización planificada y estructurada para dar una correcta respuesta hacia necesidades de nuestros niños.