31/07/2026
Hay casas que no piden ser otras. Piden crecer.
Esta casa española llevaba décadas con su carácter intacto: la cornisa, el alero, las canaletas, la proporción, la curva de la cubierta. Le sumamos 100 m² construyendo un segundo piso con una sola regla — que ese carácter siguiera prevaleciendo.
Siete meses entre escombros, tejas apiladas y andamios. Siete meses cuidando una moldura, respetando una proporción, buscando la teja que calzara con la que ya estaba. Ampliar lo antiguo es más difícil que empezar de cero: hay que escuchar antes de dibujar.
Hoy el segundo piso parece haber estado siempre ahí. Ese es el mayor elogio que puede recibir una obra.
¿Qué les parece cómo va quedando?