05/09/2026
INDULTOS A MILITARES
Por René Norambuena Véliz
En estos días se ha hablado de indultos a exuniformados; incluso, algunos medios señalaban que seguramente esto ocurriría durante el mes de septiembre.
Leí también que el Presidente manifestó hace unos días que a su oficina no había llegado la proposición de ningún indulto.
Debo reconocer que, en esta campaña presidencial, el tema de los indultos fue abordado positivamente por J. Kaiser. No escuché al candidato Kast prometer indultos, pero sí estar a favor de esta facultad, por lo que creo que él conoce muy bien del tema y, si es así, ojalá que no dilate y no olvide a quienes llevan más de treinta años encarcelados.
Hace dos meses se dispuso que un penal fuera solo para militares y no combinado con civiles condenados, como era al término del gobierno anterior.
Creo que es lo único que se ha hecho por ellos hasta ahora.
Desde el Presidente Aylwin hasta Boric, no vi a un jefe de Estado al que le temblara la mano o titubeara para indultar a personal condenado. Los vi convencidos de lo que hacían.
Tampoco vi a políticos de oposición a esos presidentes que pusieran reparos a esa facultad presidencial. Tampoco vi a un presidente que señalara que el Ministerio de Justicia está revisando caso a caso, como si fuera responsabilidad directa del ministro y no del jefe de Estado.
Los militares condenados no ingresaron a las Escuelas Matrices para violar los Derechos Humanos. Tampoco fueron los responsables del quiebre institucional del país en los años setenta. Ellos no hicieron llamados a la lucha de clases entre chilenos, ni conformaron las filas del MIR, de los GAP o de escuelas de guerrillas, ni tampoco conformaron los altos mandos de las Fuerzas Armadas.
No hay civiles cumpliendo penas por internación de armas en Carrizal, muerte de muchos carabineros y funcionarios de la PDI en sus cuarteles, as*****to del intendente de Santiago y sus dos escoltas, muerte de los escoltas del Presidente Pinochet, etc.
Al principio, a muchos chilenos les dolía la condena a militares, pero hoy lo olvidaron todo.
El abandono de nuestros militares condenados es notorio; el evitar hablar de ellos o defenderlos es una realidad política.
Es de esperar que, en el estudio de los indultos caso a caso, se consideren todos los antecedentes y que la facultad presidencial se aplique con la misma fuerza con que se aplicó en otros años.