13/11/2020
Se sabe que se hace algo malo o vergonzoso cuando disfrazamos nuestros actos, ya sea con excusas o con mentiras, y nos rompemos la cabeza pensando qué inventar para no ser rechazados y que así, nuestras horribles verdades se olviden en el curso de la memoria de quienes dañamos. Los organismos represores del Estado tienen una vasta experiencia en esto: mentiras y vergüenzas públicas que ocultan por medio de la fuerza de su poder, pero que en más de alguna ocasión no pueden escapar al indesmentible testimonio de quienes presencian sus infames labores.
Comunerxs y un tractor, he ahí los irreductibles trozos de realidad que se le escapan a la mentira sistemática de Carabineros y que enuncian, por infinitésima vez, que una nueva víctima a manos de los lacayos, de nombre Camilo y apellido Catrillanca, fue escrita en la lista de violencias, represiones y racismos que entretejen esta hipócrita paz social. ¿Cómo no responder al estado de cosas que aquellas nefastas instituciones defienden, cuando ellas mismas conocen lo vil de sus acciones? De lo contrario, no habrían mentido ni elaborado montajes como, en honor a su tradición, lo siguen haciendo.
Hoy, a casi 2 años del crimen de Camilo, siguen las complicidades de este régimen al servicio de lxs enriquecidxs, cuando fomentan el secreto en las investigaciones, el ocultamiento de responsabilidades, y la impunidad de sus asesinos. La diferencia con el ayer, es que hoy el pueblo se moviliza contra su barbarie, y ellxs lo saben.
A 2 AÑOS DE TU MUERTE ¡TU LUCHA NO FUE EN VANO!
¡SI CAE UNO, DIEZ NOS LEVANTAREMOS!
¡LIBERTAD A LXS PRESXS POLÍTICXS MAPUCHE!
¡MARICHIWEU!