04/10/2023
Hoy la situación de las y los trabajadores portuarios en Chile es precaria y por ello sus demandas y medidas son legítimas. Sus problemas fundamentales son: seguridad y estabilidad laboral, la garantización de derechos mínimos laborales, así como la necesidad de modernizar la legislación y las políticas para adaptarse a los cambios en la industria naviera.
Las demandas claves son
-Ley de Puertos: Se busca una legislación que proporcione seguridad a las y los trabajadores, estabilidad y fomente un crecimiento sostenible de la industria. Esto incluye la creación de una Autoridad Nacional Portuaria, la implementación de una Ley de Extrapuertos, un nuevo Acuerdo Público Privado de Inversiones y el desarrollo de puertos estatales en el Sur Austral.
-Derechos básicos asegurados: Esto se refiere a garantizar derechos fundamentales para todas y todos los trabajadores, independientemente de su modalidad contractual. Estos derechos incluyen vacaciones pagadas, estabilidad laboral, indemnizaciones y seguridad y salud en el trabajo.
-Ley de Sistema Previsional: Se busca una ley que se centre en permitir un retiro anticipado para las y los trabajadores antes de que las condiciones físicas hagan peligroso el trabajo en los terminales, garantizando que el retiro anticipado no conduzca a la pobreza. Esto es relevante para el bienestar a largo plazo de los trabajadores después de sus años de servicio.
La seguridad y el bienestar de los trabajadores son preocupaciones fundamentales que deben abordarse hoy sobre todo pensando en la muerte de 7 compañeros y compañeras durante lo que lleva del año.
Esperamos que estas demandas sean recogidas por el ejecutivo y que se produzcan avances significativos en la legislación y las políticas relacionadas con la industria portuaria en Chile para mejorar las condiciones laborales y la seguridad de quienes embarcan y desembarcan las riquezas de nuestro país.
Los trabajadores y trabajadoras portuarias han sido vanguardia en las luchas del pueblo chileno, es inaceptable que precisamente ahora no sean escuchados y apoyamos con fuerza su único mecanismo de presión, la huelga.