15/06/2022
El pasado lunes 13 de junio en el Salón de Actos del Edificio T del Campus Valparaíso de la universidad, se realizó el lanzamiento del libro «80 Años - AEXA USM Santiago 1941-2021: Las Asociaciones de Exalumnos y su relación con la Universidad Técnica Federico Santa María» escrito por el exalumno Sr. Horst Ziller Bustos. Durante la presentación, tanto el rector Sr. Darcy Fuenzalida como el autor, destacaron la carta enviada el 27 de febrero de 1968 por un grupo de 139 exalumnos al Presidente de la República Eduardo Frei Montalva, en la que le solicitaban el veto del proyecto de estatización de la universidad en el contexto del movimiento de reforma universitaria y a casi cinco meses del inicio de la toma de la universidad por parte de los estudiantes. Aunque la carta no fue firmada como Asociación de Exalumnos, si estaba representada y fue adherida por varios de sus directores y miembros.
En las reflexiones del autor al inicio del libro, el Sr. Ziller relata: “(…) Corría el año 1968 cuando supe que no podía olvidar a esta universidad, los políticos querían intervenirla, ahí estuve defendiéndola junto a otros ciento treinta y ocho exalumnos, pedimos al Presidente de la República, en carta pública, vetara la ley si pasaba en el Congreso como el Sr. Luis Maira, el Presidente de la Federación de Estudiantes, el profesor Andy Ahumada que nos trataba de incultos y otros querían, presionando con una huelga injusta”. Lo que el Sr. Ziller omite en estas reflexiones, es que esta iniciativa nunca fue un propósito en sí del movimiento reformista, surgió como una respuesta política a la falta de acuerdo a casi tres meses de iniciada la huelga y ante las constantes presiones de Agustín Edwards Eastman de traspasar los dineros de la Fundación a instituciones científicas en Estados Unidos, una medida que el testamento de Federico Santa María permitía a sus albaceas en el caso de que consideraran que no les fuera posible cumplir con las disposiciones testamentarias del filántropo. Pero este no fue el único pronunciamiento de los exalumnos.
A pocas semanas de iniciada la huelga en octubre de 1967, la Asociación de Exalumnos criticó las acciones del movimiento estudiantil, conviniendo con la posición de las autoridades de la universidad que proponían la creación de una comisión de reforma con participación de alumnos, profesores y autoridades, pero con carácter estrictamente propositivo, contrario al carácter vinculante que exigían los estudiantes. Este pronunciamiento le valió la crítica, entre otros, de la Asociación de Constructores Civiles de la universidad, quienes rechazaron esta acción en base a un acuerdo existente que estipulaba que los directivos de los exalumnos no emitirían opinión alguna en torno al conflicto, con el objetivo de facilitar y no entorpecer el proceso de búsqueda de una solución. La Federación de Estudiantes también manifestó su rechazo, acusándoles de desconocimiento de la realidad del movimiento y lamentando la situación considerando que les habían afirmado que la directiva de la Asociación evitaría cualquier pronunciamiento. A pesar de estos llamados de atención, durante las semanas siguientes, la Asociación y algunos de sus representantes continuaron pronunciándose públicamente en torno al conflicto en la misma linea, rechazando la acción de los estudiantes y conviniendo con la posición del rector Carlos Ceruti y el Consejo Directivo encabezado por Agustín Edwards Eastman.
El rechazo a la iniciativa de estatización de la universidad, que avanzó en el Congreso durante los meses de enero y febrero de 1968 impulsada por un grupo de parlamentarios simpatizantes al movimiento reformista, fue compartido públicamente por algunos otros miembros de la comunidad universitaria, quienes manifestaron su alerta y preocupación ante la medida. Es así como a comienzos del mes marzo, dada las presiones y el interés de encontrar una solución conciliadora, el Presidente Frei Montalva envió un veto substitutivo al proyecto de estatización que incluyó una indicación que creaba una comisión formada por representantes de las autoridades universitarias, profesores, estudiantes y encabezada por un representante del Presidente de la República, que tendría como objetivo la creación de nuevos estatutos para la universidad. Esta idea ya había sido planteada dos meses antes por los estudiantes como solución al conflicto, por lo que no tuvieron problemas en hacer un llamado a los parlamentarios que los apoyaban a aprobarlo. El veto fue aprobado por el Congreso y promulgado el 21 de marzo de 1968, poniendo días más tarde término a una de las huelgas estudiantiles más largas e importantes en la historia de la Universidad Técnica Federico Santa María.
Saludamos y agradecemos la publicación del libro de los 80 años de la Asociación de Exalumnos, realzar y rescatar la memoria de nuestra comunidad y su rol en la historia de nuestra institución es una tarea indispensable, por lo que, sin duda, constituye una pieza fundamental en la construcción de nuestra memoria colectiva. No obstante, es necesario poner los acontecimientos en su contexto histórico para comprender y aprender mejor de nuestra historia.