10/12/2024
Hoy, día de clausura de mi querida Feria del Libro de Guadalajara, México, quiero rendir homenaje a una de las personas más fantásticas que he conocido en mi vida. Hablo de Laura Niembro, directora de contenidos de la Feria desde 2001, el alma (y el arma) secreta de la FIL, porque quizá sea la persona que más haya contribuido a construir y mantener este prodigio mundial que es la Feria. Laura es licenciada en sociología por la universidad de Guadalajara (la entidad que, por cierto, organiza la FIL: gracias, UDEG) y se especializó en gestión cultural en la Pompeu Fabra de Barcelona. Y digo que es el alma secreta porque esta trabajadora infatigable, gestora de lujo, organizadora de equipos impecables, bombera de mil catástrofes que ella sabe solucionar sin despeinarse, creadora de programas culturales maravillosos, psicóloga amorosa y eficaz de tantas almas perdidas como vamos a la FIL, intelectual poderosa y fajadora de crisis, es además la mujer más discreta y de trato elegante que pensarse pueda y siempre ha estado en un segundo plano para el gran público, aunque todos los
autores que pasamos por la feria conocemos bien su magnífica labor y su importancia. Hasta aquí, todo lo bueno. Pero ahora viene lo malo, y es que Laura se va, esta es su última FIL. Lo cual es terrible para nosotros, para los autores, que la echaremos horriblemente de menos desde Reijavik hasta Antofagasta, pero no para ella, que seguramente descansará de un trabajo que yo sé que ha sido frenético. Aunque también muy hermoso, así que, como la conozco, intuyo que, pese a querer irse, hoy, último día de su última feria, estará un poco triste. Por eso quiero homenajearle públicamente y decirle algo que también le dirían tantos otros escritores desde Antofagasta a Reikiavik: gracias, muchas gracias por todos estos años ♥️ Feria Internacional del Libro de Guadalajara