30/07/2026
*GOBIERNO GASTA BS 30 MILLONES EN PROPAGANDA MIENTRAS PREDICA AUSTERIDAD; BOLIVIA TV, EL CANAL QUE NADIE VE, SE LLEVA LA MITAD*
La Paz, 29 de julio de 2026. El discurso de austeridad del presidente Rodrigo Paz se desmorona ante la evidencia del Programa Anual de Contrataciones (PAC) por concepto de publicidad 2026 bajo la dirección de la Unidad de Comunicación Estratégica, al mando de la entonces presentadora de noticias Ximena Galarza, que revela un gasto de al menos Bs 30.466.830 en publicidad oficial.
El canal estatal Bolivia TV encabeza la lista con Bs 15.000.000, absorbiendo casi la mitad del presupuesto total, a pesar de ser uno de los canales con menor audiencia y credibilidad del país.
Mientras Paz pregona recortes salariales y sacrificio, su gobierno inyecta millonarios recursos a una televisora que la ciudadanía no sintoniza, en una clara muestra de que la "austeridad" es solo un slogan para la foto gubernamental, en tanto la crisis económica se incrementa en desmedro de la población boliviana.
La desproporción en la asignación de recursos es escandalosa: Bolivia TV recibe más que todos los canales privados de alcance nacional juntos. Unitel, el segundo en la lista, apenas obtiene Bs 3.351.210; El Deber Bs 2.700.000; Red Uno Bs 2.295.230; y Bolivisión Bs 1.206.190.
Sumando estos cuatro medios privados, no alcanzan ni la mitad de lo que recibe el canal estatal, una distribución que nada tiene que ver con eficiencia comunicacional y todo con propaganda oficial. La televisora estatal, que ni siquiera cuenta con infraestructura competitiva, es un apéndice del gobierno que sobrevive exclusivamente del presupuesto público.
Mientras los gigantes mediáticos se llevan migajas, medios regionales y de cobertura nacional son prácticamente ignorados: Los Tiempos (Bs 600.000), Correo del Sur (Bs 500.000), Ahora El Pueblo (Bs 545.790), Cadena A (Bs 500.000) y Abya Yala (Bs 500.000) apenas logran una fracción de lo destinado a Bolivia TV.
Peor aún, canales con mayor credibilidad y sintonía como ATB (Bs 153.600) y RTP (Bs 86.010) son castigados con asignaciones irrisorias, evidenciando que el gobierno premia a quienes alinean su línea editorial con el Palacio de Quemado y castiga a quienes ejercen periodismo crítico.
El ranking de favoritismos se extiende a medios digitales y radios: Palenque TV (Bs 450.000), La Prensa (Bs 300.000), Radio Panamericana (Bs 300.000), Posdata (Bs 200.000), Radio Erbol (Bs 200.000), Asuntos Centrales (Bs 180.000), Visión 360 (Bs 150.000), Radio Fides (Bs 100.000) y DTV (Bs 68.800) completan un cuadro donde la lógica del mercado y la preferencia ciudadana brillan por su ausencia.
Esta asignación no responde a audiencia ni cobertura, sino a la lógica del favoritismo gubernamental, en una práctica que el propio Estado reconoce como parte de las partidas a recortar, pero que los hechos demuestran que se mantiene intacta.
En definitiva, el Gobierno de Rodrigo Paz ha convertido la publicidad estatal en un mecanismo de financiamiento de la propaganda oficial, mientras la población soporta la crisis económica y el desabastecimiento.
Los Bs 15 millones destinados a Bolivia TV no son una inversión en comunicación pública, sino un salvavidas para un canal que, según monitoreos internacionales, su línea editorial "sigue al gobierno de turno" sin independencia. Mientras Paz se rebaja el sueldo para la foto, los bolivianos seguimos pagando una televisora que no vemos, pero que el gobierno usa para intentar convencernos de que todo está bien, en el más cínico de los actos de doble moral.